El mundo necesita más gente comprometida


La carta semanal del obispo anima a participar en la Jornada Nacional de Manos Unidas, que se celebra el segundo domingo de febrero y va destinada a 800 millones de personas que padecen hambre

El mundo no necesita más comida. Necesita más gente comprometida. Éste es el lema de esta la Campaña contra el hambre en el mundo, que promueve Manos Unidas en 2017. La misma es el eje central de la carta semanal del obispo anima a participar en la Jornada Nacional de Manos Unidas, que se celebra el segundo domingo de febrero y va destinada a 800 millones de personas que padecen hambre. Por ello, el prelado recuerda que “las Mujeres de Acción Católica –hoy Manos Unidas- se propusieron ensanchar su mesa y enseñarnos a ensanchar la nuestra para que en ella quepan todos los hombres, especialmente los más necesitados, en vez de eliminarlos o mantenerlos en esa situación inhumana”.

Sedación mundo
El obispo junto al delegado de Pastoral de la Salud y el ponente./ Foto: Luis A. Navarro

La misiva contiene una interesante explicación sobre cómo el Trienio de lucha contra el Hambre de Manos Unidas, que comprende el periodo entre 2016 y 2018, se propone dar respuesta a las causas y problemas que provocan el hambre en el mundo. Así, se acompaña a los más pobres, se refuerza el derecho de los pequeños productores, se contribuye a un cambio de sistemas alimentarios más justo y se educa para la vida solidaria y sostenible. “El mundo está mal repartido, y la culpa no es de Dios. Es de los hombres, que no respetamos la justicia y el derecho de los más pobres a tener lo necesario para vivir”, subraya el obispo. En consecuencia, expresa que “hay alimentos en el mundo para todos. Qué pasa. Que unos tenemos lo necesario y nos sobra, y otros no tienen qué llevarse a la boca”.
Demetrio Fernández destaca que “la Campaña de Manos Unida brota del amor de Cristo en nuestros corazones, para colaborar hasta donde podamos en resolver este grandísimo problema en el mundo”. De la misma, el obispo resalta varios aspectos, “que sepamos agradecer a Dios todo lo que cada día nos da. Que sepamos valorar lo que usamos”. A ello añade que “sepamos introducir en nuestra vida un talante de austeridad, es decir, de no gastar más de lo necesario y despojarnos de algo nuestro para compartirlo con los demás que no tienen nada”. Finalmente, el prelado pone de relieve que “seamos solidarios de manera continuada, no sólo un día señalado”.
En la parte final de la carta muestra su gratitud hacia Manos Unidas y enfatiza que esta organización “tiene un prestigio reconocido a nivel estatal español y a nivel internacional, porque sabe trabajar con proyectos bien estudiados y con personas muy competentes que los llevan a cabo”. Por tanto, Demetrio Fernández subraya que “vale la pena apoyar esta ONG de la Iglesia católica, con la que salen al paso de tantos proyectos en los que se benefician tantos millones de personas. En 2015, se atendieron más de dos millones de personas, en 938 proyectos de África, Asia y América”.
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