De San Gonzalo a la Merced. La particular historia de un senatus


La hermandad de San Antonio de padua estrenará un Senatus, con mástil de Manuel Valera y cuyo bordado es una pieza que Francisco Pérez Artés realizó para una cofradía sevillana

El nuevo Senatus que la hermandad de la Merced estrenará el próximo Lunes Santo contiene una particular historia. La parte bordada de la obra, cuyo mástil ha sido elaborado por el orfebre Manuel Valera, es de diseño y elaboración de Francisco Pérez Artés. No obstante, no se trata de una pieza recién terminada, ya que las puntadas en hilo de oro fueron concebidas, en su origen, para la popular corporación sevillana de San Gonzalo.

Nuevo senatus de la hermandad de la Merced./Foto: Manuel Valera
Nuevo senatus de la hermandad de la Merced./Foto: Manuel Valera

Como ha sucedido a lo largo de la historia con no pocas obras, el elemento central del nuevo Senatus de la Merced contiene una singular biografía. Y es que los bordados ideados y ejecutados por Pérez Artés tenían un destino diferente al que, finalmente, ha tenido. La interesante pieza, una vez elaborada, no llegó a ser entregada a la corporación para la que fue concebida y, durante años, ha permanecido conservada en el taller del bordador cordobés. Así, la hermandad del Zumbacón ha recuperado una obra, que pasa a formar parte de su rico guión procesional, y que se caracteriza por mantener la línea estilística que define a su autor. De tal manera que, tanto la minuciosidad de la ejecución como la rica variedad de técnicas empleadas, unido al juego de volúmenes, hacen a la obra muy reconocible.
La parte de orfebrería de la misma es de facturación actual. Realizada por Manuel Valera, éste ha realizado una detallada descripción del trabajo realizado, donde confluyen un buen número de apreciaciones histórico-artísticas, que parten del concepto temporal den que se basa. Así, el orfebre explica que “hemos usado el tubo con diseño personalizado para la Hermandad que realizamos para todas las insignias, con nudetes perlados para el mástil y juego de nudetes y tubos en laureados imperiales romanos”. Por tanto, Valera señala que “el remate es la clásica águila imperial, cincelada a dos caras que sujeta entre sus garras un haz de espigas, atado con una cadena que el águila ha roto con su pico del que pende un trozo, clara referencia al símbolo genuinamente más mercedario. Entre esta y el paño hemos diseñado un tondo con la efigie de Tiberio, emperador entre los años 14-37 en el frontal y en la trasera el toro emblema de la Legión Tercera Gallica sobre pedestal”.
La unión de estos dos artistas en la realización del senatus, ambos hermanos de la Merced, deja un más que interesante resultado final, cuyo inicio se remonta atrás en el tiempo y muestra como, en el destino de una pieza pueden confluir distintos avatares que ofrezcan un desenlace alejado al que originalmente se creyó.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here