El Sepulcro conserva una pieza de procedencia asiática


El mantolín de los pájaros de la imagen de Santa María Magdalena se ha datado de la primera mitad del siglo XIX, determinándose su procedencia oriental, de China o Taiwán

La antigua sacristía de la iglesia de la Compañía, donde actualmente se celebra la Adoración cada jueves del año, ha sido el escenario elegido por la hermandad del Santo Sepulcro para celebrar una conferencia, al mediodía de este domingo. Ésta ha estado a cargo de la responsable del taller Alitea Conservación y Restauración, Alicia Fortea, quien ha sido la encargada de llevar a cabo las labores de conservación del mantolín de los pájaros que luce la imagen de Santa María Magdalena. la pieza ha sido sometida a un cuidadoso proceso que ha detallado Fortea.

Un momento de la conferencia de Alcia Fortea./Foto: LVC
Un momento de la conferencia de Alcia Fortea./Foto: LVC

Durante el desarrollo de la ponencia, Fortea ha realizado interesantes disquisiciones acerca del trabajo que se ha venido realizando sobre esta singular pieza, desde el pasado mes de agosto. Así, la responsable de Alitea ha señalado que se trata de “una intervención en pos de la conservación y restauración del mantolín, ya que ante todo queríamos preservar tanto el soporte como el bordado de la pieza”. Uno de los hechos más llamativos de este proceso radica en que el mismo comenzó con un estudio histórico-artístico “y vimos que nos encontrábamos ante una pieza de la primera mitad del siglo XIX, cuya procedencia es oriental, de China o Taiwán”.
El renovado aspecto del mantolín tuvo su inicio con los estudios previos de materiales y técnicas a emplear. documentación fotográfica y elaboración de mapas de daños, entre otros aspectos. Así, Fortea detalla que, en primer lugar, “se realizó la limpieza por microaspuración de anverso y reverso y se eliminaron los surgidos y costuras antiguos que estaban provocando mayores tensiones y roturas”. A ello hay que sumar que “se alinearon todos los hilos de tramas sueltas y se consolidó con hilo de seda de dos cabos y puntos, restaurando todo el tejido de base y colocando un soporte general de consolidación de gazar de seda debajo del original”. La parte final de esta pormenorizada labor ha consistido en la fijación de todos los hilos metálicos de bordado que estaban sueltos. En consecuencia, “se volvió a montar el forro y se han dado, a la hermandad, pautas precisas para una correcta manipulación y conservación”. La restauración de esta pieza, unida a la que se está llevando a cabo con la imagen titular de la cofradía, la Inmaculada Concepción, viene a mostrar la intensa labor de cuidado patrimonial que desarrolla la cofradía del Viernes Santo.

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