"200 y más. Vive el sueño de los Maristas"


La institución que fundara San Marcelino de Champañat cumple, este 2 de enero, dos siglos de historia que serán festejados en el colegio Cervantes a lo largo de 2017

San Marcelino Champagnat, fundador del Instituto de los Hermanos Maristas, se apasiona por Dios y se entrega con entusiasmo a favor de los niños y jóvenes, especialmente más necesitados. Una comunidad internacional de hermanos continúa hoy en día su sueño. Cuando ve a niños y jóvenes sin educación ni catecismo, exclama: ¡Necesitamos hermanos! Así, el 2 de enero de 1817 inicia con dos jóvenes el proyecto del Instituto de los hermanitos de María que ha perdurado y crecido hasta nuestros días y que, en Córdoba se proyecta el eco de su labor en el trabajo diario que se realiza en el colegio Cervantes. Y que bajo el lema, 200 y más. Vive el sueño de los Maristas, la institución se dispone a celebrar este acontecimiento.

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Instalaciones del colegio Cervantes./Foto: Jesús Caparrós

El 28 de octubre de 2016 se daba inicio a este bicentenario, por medio de la celebración de una misa en el centro educativo cordobés. Se conmemoraba así el 200 aniversario del encuentro de Champagnat con el joven Montagne, además de las dos décadas del asesinato de los Hermanos Maristas mártires del Zaire. Como se señala desde la propia institución, durante 2017 “daremos gracias a Dios y a nuestra Buena Madre por estos 200 años de historia”, así como “por los miles de hermanos y su entrega por la misión, por tantos laicos comprometidos y por los miles y miles de personas que, siendo niños y jóvenes, se han podido beneficiar de la educación y presencia”. Se trata, en consecuencia, de “un acontecimiento histórico que vamos a celebrar con alegría, con todas las personas que, de una forma u otra, están cercanas al carisma y a la presencia marista en cualquier lugar del mundo”. Por ello, insisten en que “estamos ante un nuevo comienzo y queremos seguir buscando nuestro sitio entre los niños y jóvenes, especialmente entre los que más ayuda puedan necesitar”.
Este nuevo proceso tendrá una serie de momentos culminantes a lo largo de los próximos meses. De tal manera que la primera de las fechas a tener presente es la del 29 de enero, cuando la Catedral acoja la solemnidad oficiada por el obispo. Ya en el mes de febrero, los días 9,16 y 23 tendrá lugar el ciclo de conferencias sobre la institución Marista y su presencia en Córdoba. Entre el 27 y 31 de marzo se pondrá en marcha el Museo de San Marcelino, donde se producirá una recreación de los principales pasajes de la vida del fundador, a cargo de los alumnos de segundo de Bachillerato. El deporte es también parte esencial del proyecto de esta institución por lo que, el día de la festividad de la Virgen de Fátima, el 13 de mayo se celebra de forma coordinada en los diferentes colegios de la geografía nacional un cross solidario. Finalmente, el 28 de octubre se procederá a la clausura de este bicentenario.
Quiénes son los Maristas
La comunidad que fundara San Marcelino de Champañat está compuesta por 3.500 hermanos, diseminados en 81 países de los cinco continentes, que comparten su labor de manera directa con más de 72.000 laicos maristas. Estos atienden a un total de 654.000 personas, entre niños y jóvenes. Sus distintos centros educativos promueven la formación integral; toman a María como modelo de sencillez, humildad y espíritu de familia; preparan un terreno fértil para acoger y descubrir la Buena Noticia; promocionan sociedades abiertas y plurales en el ámbito religioso y cultural; fomentan el crecimiento de la dimensión ética y trascendente de la persona, la libertad, el sentido crítico, la justicia, la solidaridad, la convivencia y la paz; apuestan por una formación que favorezca la síntesis entre cultura, Fe y vida; y atienden con especial dedicación a los niños y jóvenes con necesidades específicas o en riesgo social.
Los valores que ofrecen parten de la presencia cercana del educador, la sencillez que favorece la empatía y la creación de relaciones, el espíritu de familia y el amor al trabajo y a nuestra Buena Madre. La Misión compartida: comunión de ideales y unidad institucional. El compromiso con la realidad social. La escucha y el diálogo entre todos los integrantes de la Comunidad Educativa. El apostolado de la presencia: personal, prolongada, amigable y confiada; hecha de cercanía, acogida, apertura y ayuda. La atención a los niños y jóvenes con necesidades específicas o en riesgo social. El sentido de Iglesia y comunión con ella. La presentación del mensaje de Jesús teniendo en cuenta la realidad que viven los niños y jóvenes y su mentalidad. La interculturalidad y pluralidad religiosa como elemento de comunicación. Un compromiso y un estilo de vida que cumple 200 años.