La solución que ofrece el paso por Manríquez


El proceso de alquitranado de un tramo de la calle, que sirve de prolongación a los pasos provenientes de Deanes, permitiría salvar el tramo más estrecho que marca un balcón al pasar Judá Leví

La geografía urbana de la Semana Santa de 2017 será distinta. Con el nuevo epicentro de las cofradías en el entorno de la Catedral, el acceso a éste dotará de protagonismo a determinadas calles como Doctor Fleming o Manríquez. En especial, para las hermandades provenientes del oeste, norte y del centro de la ciudad. No obstante, algunos pasos tendrían dificultades ostensibles para discurrir por esta calle del casco histórico, a causa de las medidas de los mismos. Aun así, el alquitranado de un tramo de la vía, que sirve de prolongación a los pasos provenientes de Deanes, permitiría salvar la parte más estrecha que marca un balcón tras pasar Judá Leví, en dirección al Campo Santo de los Mártires.

Calle Mánríquez./Foto Jesús Caparrós
Calle Mánríquez./Foto Jesús Caparrós

El asfaltado temporal del tramo más angosto de la travesía permitiría que los pasos, en particular los costaleros que los portan, pudiesen aprovechar completamente el piso. Esto se debe a que, en las condiciones normales que presenta el acerado, los cuatro zancos deben ceñirse de forma obligatoria al ancho del camino. Por tanto, al tener que omitir la acera, ya que de lo contrario los pateros se verían sometidos a una exigencia física y técnica considerable añadiendo las connotaciones estéticas que conllevaría, se pierde un buen número de centímetros aprovechables. En consecuencia, el alquitranado de unos metros de la calle ayudaría de forma ostensible a resolver la situación puesto que se ganaría un espacio de maniobra fundamental en algunos casos. Una actuación que se asemeja a la de los badenes que se utilizan como paso de peatones en numerosas calles de la ciudad y que sitúan la carretera al mismo nivel que la acera.
Esta medida no afectaría, aunque serviría de ayuda, al paso por este enclave de hermandades como las de Pasión o Perdón. En el caso de la primera, la mesa del palio de la Virgen del Amor presenta unas dimensiones casi similares a las del tramo del balcón, si bien los varales están retranqueados 25 centímetros con respecto a la parihuela, por lo que salva la estrechez. A la segunda no se le plantea problema por las dimensiones del baldaquín que cobija al Rocío y Lágrimas. Sin embargo, otra de las corporaciones que baraja esta calle en su itinerario es la del Sepulcro. Cabe recordar que el palio de la Virgen del Desconsuelo es bastante similar, en cuanto a medidas, al de la titular mariana de la corporación del Alcázar Viejo, aunque los varales de la dolorosa del Viernes Santo no están retranqueados. Con un discurrir muy ajustado y a falta de que se llevaran a cabo las pruebas oportunas, el alquitranado de este tramo concreto podría ser la solución que ofrece Manríquez.

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