La Soledad de Cabra por Víctor Olivencia


Las salidas procesionales de 2016 dejan imágenes difícilmente repetibles, como algunas de las captadas por el fotógrafo que forman parte del álbum del año que concluye

Víctor Olivencia
Nuestra Señora de la Soledad y Quinta Angustia./Foto: Víctor Olivencia

Una de las instantáneas que ya forman parte del recorrido fotográfico de 2016 ha sido la recogida por Víctor Olivencia, donde la Virgen de la Soledad de Cabra se proyecta sobre un balcón. No es la única imagen que ha marcado un año en que Olivencia, supo descubrir y fijar en la memoria colectiva uno de los instantes que ya son parte de la salida extraordinaria de Nuestro Padre Jesús Rescatado.
La silueta de Jesús Rescatado a su paso por la calle de los Frailes./Foto: Víctor Olivencia
La silueta de Jesús Rescatado a su paso por la calle de los Frailes./Foto: Víctor Olivencia

La fotografía de Nuestra Señora de la Soledad y Quinta Angustia, reflejada tras la mirada del devoto que la contempla el Sábado Santo, más allá de su clara composición artística deja un momento cargado de espiritualidad. Éste es uno de los sellos que caracterizan a Olivencia y que ha llevado a una de sus instantáneas a ser elegida para anunciar la Semana Santa de la localidad de la Subbética en 2017. En este caso, se trata de un instante de la procesión de la hermandad del Nazareno, durante el pasado Viernes Santo de 2016. Un año en el que el fotógrafo ha vuelto a recrear el particular álbum de su forma de recoger la piedad popular y proyectarla a un particular universo de sensaciones.
La introspección, unida al instante en que todo se desarrolla, propician un desenlace que se alejan de la instantánea acostumbrada para crear una escena que, en el caso del Rescatado, jugaba con la sombra de la venerada imagen sobre la rotulación de la calle Frailes, de regreso al templo trinitario en su salida extraordinaria. La fotografía, al igual que la de la Soledad, desarrolla un mundo individual que viene a refrendar el gusto por una escena que aporta una reflexión propia de cualquier trabajo pictórico. el escenario captado, la calle de los Frailes, el contraluz sobre la pared blanca, los barrotes del balcón que asoman a la derecha y la silueta, que gana profundidad en su claroscuro, de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado consigue una composición que traslada a la tradición e historia de una de las grandes devociones cordobesas. De igual forma, la proyección sobre el cristal de la ventana de Nuestra Señora de la Soledad supone una huella más de la devoción, reconocida en el rostro del hombre que la contempla y que la tiene, por siempre, tras de sí.

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