El patrimonio humano del Carmen de San Cayetano


La corporación impone la insignia de oro a los hermanos Javier Galán, Pedro José Sánchez y José Miguel Varona, en reconocimiento a la labor incansable que realizan durante todo el año

El patrimonio humano de las cofradías, como es el caso del Carmen de San Cayetano, ha ganado protagonismo durante las últimas décadas. Reconocimientos de diversa índole que, aunque encuentren su máximo exponente público en la designación anual del cofrade ejemplar, algunas corporaciones como la archicofradía Carmelita ha querido premiar en la figura de tres hermanos. Así, Javier Galán, Pedro José Sánchez y José Miguel Varona recibían recientemente la insignia de oro en reconocimiento a la labor incansable que realizan durante todo el año.

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Santa Teresa de Jesús y Nuestra Señora del Carmen./Foto: Hermandad del Carmen

La hermandad de Nuestra Señora del Carmen Coronada ha querido manifestar su gratitud por el ejemplo que muestran estos tres cofrades que “más allá de los cargos y responsabilidades que ostentan desde hace unos años en la junta de gobierno”, los mismos “son un claro ejemplo de dedicación, amor y devoción a los titulares de su hermandad”. En el comunicado emitido por la corporación, también se ha puesto de relieve que éstos “llevan a cabo una labor incansable a lo largo de todo el año”, para subrayar que cuidan “al máximo el esplendor de los cultos”. Tampoco pasa por alto cómo estos tres hermanos mantienen viva la llama de las enseñanzas de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, “expandiendo el carácter carmelita y la devoción a la Santísima Virgen del Carmen”.
El acto de entrega, que tuvo lugar durante la acción de gracias de la sabatina, enlazó con la celebración de la exaltación a Nuestra Señora del Carmen, que llevó a cabo otro conocido hermano de la archicofradía, Rafael Barón. Éste también incidió en su pregón en el aspecto humano de la devoción carmelita. Así, Barón evocaba el patio del colegio, donde siempre había espacio para la Virgen del Carmen o los niños aprendiendo a rezarle cuando lo veían de sus abuelas. Un patrimonio inmaterial que sostiene a generaciones de devotos, en torno a la Virgen del Carmen.