La colaboración de dos hermandades para la salida del Silencio


La celebración del Vía Crucis y la función en el templo mayor de la Diócesis es posible gracias a la ayuda prestada por hermandades, así como autoridades civiles y religiosas

La hermandad del Amor ha querido desvelar, en forma de agradecimiento, algunos detalles que hicieron posible la salida que llevó a Nuestro Padre Jesús del Silencio a la Catedral. La celebración del Vía Crucis y la función en el templo mayor de la Diócesis ha sido posible, en cierta medida, en virtud de la colaboración de autoridades civiles y religiosas, así como del apoyo de la comunidad parroquial y la ilusión que mostraron los hermanos de la corporación.

colaboración
Nuestro Padre jesús del Silencio durante el Vía Crucis./Foto: Jesús Caparrós

El primero de los aspectos que llamó la atención fue el nutrido cortejo que acompañó al Señor del Silencio. Formado por alrededor de 200 hermanos, la compostura del mismo se mantuvo en todo momento y sirvió para ofrecer una aproximación del itinerario que realizará la corporación el Domingo de Ramos de 2017. A ello hay que sumar, además, la participación de diversas autoridades civiles. Especialmente destacada fue la del subdelegado del gobierno en Córdoba Juan José Primo. Tanto para éste como para Luis Martín y sin olvidar a las unidades de autorizaciones, policía local y de parques y jardines, la cofradía no ha dudado en mostrar su reconocimiento por la ayuda recibida.
El momento central de la celebración, en el interior de las naves catedralicias, tuvo a algunos de sus protagonistas en el coro y el organista de la Catedral. El propio celebrante, el canónigo Antonio Llamas, tuvo palabras de reconocimiento para Clemente Mata y los miembros de la coral, que la hermandad del Amor ha hecho extensivas. La colaboración del Cabildo, el apoyo del obispo o la implicación con la cofradía de las madres Mercedarias, que fueron visitadas por el Señor; han sido detalles que también se han sumado a la gratitud de los cofrades de Jesús Divino Obrero.
Finalmente, otras dos corporaciones, la del Rosario de Montoro y la cordobesa de Jesús Nazareno, han participado de este acontecimiento histórico. La primera tuvo a bien ceder los candelabros arbóreos que iluminaron en su camino al Señor del Silencio; mientras que la segunda prestó las túnicas y roquetes que portaron los monaguillos. Además, las dos corporaciones del Campo de la Verdad, Descendimiento y Vera Cruz, han aportado la vara de pertiguero y ropa de los acólitos, así como los aparatos tecnológicos para la organización del cortejo, respectivamente. Una muestra más de la fraternidad que une, por encima de todo, a las hermandades ante cualquier circunstancia.

1 Comentario

  1. Buenas tardes, hay que mencionar los altares del colegio de las Mercedarias y el de una familia hermana que montó dicho altar en la C/Tenerife.

Comments are closed.