El itinerario cofrade de un obispo italiano


El auxiliar de la diócesis de Perugia, Paolo Giulietti, ha visitado Córdoba, donde ha disfrutado de la exposición de las hermandades de la Vera Cruz y ha celebrado misa en la iglesia de la Trinidad

Paolo Giulietti ha realizado esta semana un itinerario poco frecuente para un prelado de más allá de nuestras fronteras, ya que ha tenido mucho que ver con el ámbito cofrade. Así, el obispo auxiliar de la diócesis italiana de Perugia ha visitado Córdoba y Sevilla. En la primera ha podido contemplar, en la Catedral, la exposición que aglutina a las hermandades de la Vera Cruz de la capital y la provincia, Eterna es su Misericordia. Además, el prelado se presentó de forma, prácticamente anónima, en la iglesia de San Juan y todos los Santos.

El obispo de Perugia en la ante la Virgen del Rosario de Monte Sión./Foto: LVC
El obispo de Perugia ante la Virgen del Rosario de Monte Sión./Foto: LVC

En la parroquia de la Trinidad, Paolo Giulietti, acompañado por otros dos sacerdotes, los padres Alessandro y Piero, se presentó con humildad, expresando su deseo de oficiar una misa que él mismo presidió, concelebraron sus acompañantes y en la que actuó como maestro de ceremonia Francisco Molina, sacerdote adscrito a la parroquia de la Trinidad. En el templo pudo disfrutar de la contemplación de las imágenes de las cofradías de la Santa Faz y del Vía Crucis, así como de la fraternidad del Cristo de la Providencia. Además, el obispo y su comitiva no dejaron de felicitarse por la oportunidad de haber contemplado las imágenes de la exposición Eterna es su Misericordia, en el templo mayor de la Diócesis. La impresión que éstas le causaron, sumadas a las que alberga el antiguo templo de omnium sactorum llevaron al obispo a preguntar a uno de los sacristanes por las imágenes de las que podrían disfrutar en Sevilla, la siguiente parada de su viaje. El sacristán puso en contacto a Giulietti con la comunicadora hispalense Irene Gallardo.
La estancia en Sevilla, como explica Irene Gallardo, fue muy productiva. En la misma visitaron varias iglesias y capillas, como las de Monte Sión, donde pudieron departir con José Ramón Paleteiro; San Juan de la Palma, en la que pudieron apreciar de cerca, ya que estaba preparada para su besamanos, a la Virgen de la Amargura y a San Juan; así como, al final del recorrido, en la Mortaja, donde quedaron impresionados tanto por las imágenes realizadas por Pedro Roldán y Pedro Nieto como por el canasto del paso de principios del siglo XVIII. Respecto a los talleres, Gallardo destaca “la afinidad que mantuvieron con el imaginero Darío Fernández, quien les comentó que había estado en Perugia y mantuvieron una conversación distendida”. A la comunicadora también le sorprendió la creencia de los sacerdotes “de que los artesanos tendrían un horario de atención al público y les expliqué que su lugar de trabajo es como una prolongación de su hogar y atienden pocas visitas”.
Finalmente, Irene Gallardo define el encuentro como muy cordial y resalta el interés del obispo auxiliar y sus acompañantes por la imaginería y, en concreto,.por las escuelas de esta disciplina que existen en Andalucía. A ello hay que sumar “el gran impacto que, como me contaron, les provocó la exposición de las hermandades de la Vera Cruz de Córdoba que contemplaron en la Catedral”, concluye Gallardo. Ella descubre además que el motivo del viaje de los tres sacerdotes italianos, no era otro que celebrar sus bodas de plata en su ministerio, debido a que fueron compañeros de seminario.
El obispo de Perugia en el taller de dorado de Miguel Santana./Foto: LVC
El obispo de Perugia en el taller de dorado de Miguel Santana./Foto: LVC

Paolo Giulietti
Natural de Perugia, 1964, el obispo auxiliar de esta Diócesis ingresó en el Pontificio Seminario Regional de Umbría y asistió al curso filosófico-teológica en el Instituto Teológico de Asís. Continuó sus estudios en la Universidad Pontificia Salesiana, donde obtuvo una licenciatura en teología, pastoral juvenil y catequesis. Fue ordenado sacerdote en 1991 por el arzobispo Ennio Antonelli. Tras su ordenación, es nombrado vicario parroquial de San Sixto, en Perugia, y asistente de jóvenes de Acción Católica. En 2001 se convirtió en director del Servicio Nacional de Pastoral Juvenil de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), y este área coordina la organización italiana de la Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), de 2002 en Toronto y de 2005 en Colonia. El 25 de de julio de, de 2005, fue nombrado capellán de Su Santidad. En 2010, el arzobispo Gualtiero Bassetti lo eleva a la dignidad de vicario general de la diócesis de Perugia, mientras que, en mayo de 2014 Francisco le nombró obispo auxiliar de Perugia-Città della Pieve y obispo titular de Termini Imerese, recibiendo la ordenación episcopal en la catedral de Perugia por el propio cardenal Gualtiero Bassetti, Ennio Antonelli y el arzobispo Giuseppe Chiaretti.