El Teatro Góngora abre sus puertas a Bangassou


Un concierto a cargo del tenor cordobés Pablo García López, acompañado por el pianista Aurelio Viribay y del Coro de Ópera de Córdoba, se programa para recaudar fondos para la Diócesis centroafricana

El Teatro Góngora abrirá sus puertas para que la Navidad llegue a Bangassou. Por ello, el sábado 19 de noviembre se celebrará un concierto a cargo del tenor cordobés Pablo García López, acompañado por el pianista Aurelio Viribay y del Coro de Ópera de Córdoba, con el objetivo de recaudar fondos para colaborar con la Diócesis centroafricana.

Vista panorámica del Teatro Góngora./Foto: LVC
Vista panorámica del Teatro Góngora./Foto: LVC

La celebración de este concierto benéfico viene a dar muestra del compromiso de Córdoba con Bangassou, que se canaliza de diferentes formas, como el envío de contenedores con materiales y alimentos. Estas donaciones se articulan, fundamentalmente, a través de la Fundación Bangassou, cuya sede se halla en la capital, en la avenida de América 19, y en la que pueden adquirirse las entradas para el acto del Teatro Góngoroa. Asimismo, las localidades se pueden adquirir a través de Uniticket o en la taquilla del Gran Teatro.
El compromiso de Córdoba con esta región africana es notable. De hecho, el propio obispo de Bangassou, Juan José Aguirre, señalaba recientemente que “tenemos una cantidad de cordobeses, inmensamente grande, ayudando tanto en la capital como en la provincia”. En este sentido subrayaba como “mucha gente que se ha identificado con Bangassou, incluso, ayuntamientos que el 0,7 por ciento de su entrada de impuestos lo gastan para proyectos allí”. Por tanto, afirmaba que “esta iglesia cordobesa es muy generosa y hay personas que ayudan y prefieren estar en el anonimato, entregando cantidades tremendamente generosas. Solo puedo dar gracias a Dios porque él es quien nos acompaña, nos ayuda, nos anima y él es nuestra fuerza, nuestro escudo, sin él no seriamos nada y es el que insufla en los cordobeses ese deseo de que Bangassou sea también de ellos”. Aguirre concluía que se siente enviado, “soy las manos de la diócesis de Córdoba y siento que los cordobeses me ven como algo suyo y me llena de satisfacción”.