La misión de los profesores de religión, en una jornada de formación


La Delegación diocesana de Enseñanza organiza un acto en el que intervienen tanto el obispo como una profesora Teología Fundamental y contenidos teológicos en la Universidad Complutense de Madrid

La misión a la que están llamados los profesores de religión se explicará en una jornada de formación organizada por la Delegación Diocesana de Enseñanza. En la misma, ocuparán un papel destacado tanto el obispo, Demetrio Fernández, como la profesora de Teología Fundamental y contenidos teológicos en la Universidad Complutense de Madrid, María Eugenia Sierra.

Profesores de religión en el Palacio Episcopal./Foto: Diócesis de Córdoba
Profesores de religión en el Palacio Episcopal./Foto: Diócesis de Córdoba

La jornada de formación se celebrará el sábado 26 de noviembre, a partir de las 11:00, en el Obispado. La misma comenzará con la ponencia del prelado, titulada Jesucristo, salvador del hombre y esperanza del mundo, la cual sigue la Instrucción Pastoral promulgada por la Conferencia Episcopal Española (CEE) sobre la persona de Cristo y su misión. A las 12:30, se llevará a cabo la segunda intervención de este encuentro. Ésta correrá a cargo de la profesora de Pedagogía y Didáctica de la Religión, así como de Teología fundamental y contenidos teológicos en la Universidad Complutense de Madrid, María Eugenia Sierra. Su análisis irá en la misma línea temática que la del obispo y llevará por título, Jesucristo, cumplimiento de la historia de la salvación.
La Delegación de Enseñanza prosigue con su labor específica, desde que, en fechas pasadas, se produjera el nombramiento de la nueva delegada, Ana María Roldán. Natural de Carbonero de Ahusín, en Segovia, Roldán sustituía en el cargo a la teresiana María José Gallego, tras una labor de servicio que se ha prolongado casi dos décadas en el mismo. La actual delegada de Enseñanza lleva 29 años ejerciendo actividades relacionadas con la docencia y ha realizado, además, labores pastorales en las archidiócesis de Toledo y Madrid. Ana María Roldán llegó a Córdoba, enviada por el Instituto Secular de las Cruzadas de Santa María, fundado por el jesuita Tomás Morales y cuyo carisma se centra en los ejercicios espirituales y la formación de la juventud, a petición del obispo.