La Virgen se viste de luto


Los besamanos de Nuestra Señora del Rosario y de María Santísima de la Caridad dan muestra de un mes en el que las cofradías conmemoran a sus hermanos difuntos

En San Pablo y San Andrés, la Virgen se viste de luto. Los besamanos de Nuestra Señora del Rosario y de María Santísima de la Caridad dan muestra de un mes en el que las cofradías conmemoran a sus hermanos difuntos y en el que un buen número de dolorosas de la capital son ataviadas, expresamente, para conmemorar tal solemnidad.

Nuestra Señora del Rosario en su besamanos./Foto: Jesús Caparrós
Nuestra Señora del Rosario en su besamanos./Foto: Jesús Caparrós

En el caso de las imágenes realizadas por Luis Álvarez Duarte y Miguel Ángel González Jurado, se trata de dos vírgenes que, pese a pertenecer a época contemporánea, han marcado un antes y un después en la concepción de la devoción mariana de la ciudad. En su capilla, Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos conmemoraba el reciente aniversario de aquel 31 de octubre en que su deseada coronación, que vino de manos de el entonces obispo José Antonio Infantes Florido, se convirtió en realidad. Una veneración antigua, la del Rosario, que en San Pablo encuentra el ejemplo claro en la advocación gloriosa que, en fechas recientes, presidía el altar , también en besamanos. La conceptualidad de la imagen superó, incluso, al artista sevillano, para convertirse en uno de los referentes de las cofradías cordobesas.
En la cabecera de su feligresía, las puertas de San Andrés se han abierto para mostrar, arropada con el manto negro bordado por las Adoratrices tan característico, a María Santísima de la Caridad. Tras sus cultos y la imposibilidad de acudir a visitar a San Rafael en su rosario por causa de las condiciones meteorológicas, la titular de la hermandad del Buen Suceso simbolizaba en las cuentas de su rosario los 25 años que contemplan a la, más que probable, obra cumbre de su autor. Así, la asociación Miguel Ángel Gozález Jurado y la Virgen de la Caridad es tan inevitable como pasar, camino de cualquier parte, en la mañana del primero de noviembre y no detenerse ante una imagen que ha marcado a una generación.
En San Lorenzo, Ánimas construye su altar atemporal que da la medida de la vida y la muerte, mientras el rosario del Carmen caminará hacia Santa Marina. El mes que conmemora a los difuntos ha comenzado y lo cerrarán los cultos a María Santísima de la Quinta Angustia. La Córdoba cofrade celebra a los Santos, la santidad blanca de la que hablaba el obispo en el cementerio de San Rafael y, aunque la Virgen se vista de luto, no deja de ser una muestra de la Esperanza que aguarda en apenas un mes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here