"En 33 años he vivido a cinco hermanos mayores que, hoy por hoy, ninguno es hermano"


El candidato a hermano mayor de la Borriquita Francisco Figueroa reflexiona acerca del estado en que se encuentra la cofradía y los proyectos que tiene preparados para la misma

Francisco Figueroa concurre el próximo 30 de octubre a las elecciones a hermano mayor de la Entrada Triunfal. A sus 52 años y más de tres décadas en la corporación, su trayectoria le otorga un profundo conocimiento tanto del recorrido histórico como interno de la la corporación de San Lorenzo. Frente al templo fernandino reflexiona acerca del estado en que se encuentra la cofradía y los proyectos que tiene preparados para la misma. La consolidación de los proyectos iniciados por su predecesor y la participación integral de los hermanos son algunos de ellos, así como el deseo de que la Virgen de la Victoria vuelva a procesionar por las calles de su barrio.
-De su amplia trayectoria en la hermandad, qué momentos destacaría.
-Los comienzos. Llegamos un grupo de personas y empezamos a trabajar, prácticamente, desde cero. El Señor de los Reyes, por ejemplo, iba solo. Conseguimos que se incorporara al cortejo María Santísima de la Victoria y, además, era una cofradía “de hebreos” y se fue aumentando el número de nazarenos cubiertos.
-¿Cómo decide dar este paso?
-Llevo 33 años en la cofradía de la Entrada Triunfal, cuando estaba Rafael Castro, después de separar nuestro camino del Remedio de Ánimas. Entré por medio de Rafael Rubio y reunimos a un grupo de personas que teníamos la idea de procesionar a la Virgen de la Victoria. Y, aunque he pasado por varias cofradías, mi hermandad en sí es ésta. He colaborado estos últimos cuatro años con Rafael Peinado y, por diversas razones, él ha decidido no continuar. Un grupo de hermanos me ha insistido en que era mi momento y, como casi siempre, es difícil dar el paso porque al principio no estaba convencido, porque pienso que ser hermano mayor implica una gran responsabilidad. Tras la perseverancia de estos hermanos y reflexionar detenidamente con la familia, su apoyo es primordial, decidí dar el paso adelante. La base del trabajo realizado durante estos últimos años es muy buena y eso me ha ayudado a decidir.
-Entiendo que valora positivamente la labor de Rafael Peinado.
-Ha sido magnífica, encomiable. Estábamos en una situación crítica y él ha sabido sacarla adelante. Aunque no va en mi junta, cuento con Rafael. Es primordial que un hermano mayor cuando termine, como se suele decir, se quite de en medio. Termina una labor, pero sigue siendo partícipe de otros aspectos de la cofradía. Y, hasta ahora, en mi hermandad no ha sido así. Ya te digo que llevo 33 años y he vivido a 5 hermanos mayores que, hoy por hoy, ninguno es hermano. Por eso valoro tanto la labor de Rafael Peinado, porque sigue siendo hermano y va a participar en los proyectos que llevemos a cabo.
-¿Tan difícil es conseguir que haya personas que den el paso de presentarse a hermano mayor en Córdoba?

Francisco Figueroa en el pórtico de San Lorenzo. (años)
Francisco Figueroa en el pórtico de San Lorenzo./Foto: Jesús Caparrós

-Desde un punto de vista muy personal, la responsabilidad de ser hermano mayor implica estar formado. Eso es fundamental. Hemos visto casos en que ese aspecto no se ha cuidado y a la vista están los resultados. Tengo ya 52 años y, aunque no quiere decir que tenga más responsabilidad y más formación que nadie, sí es cierto que, en cofradías, he vivido bastante. Creo que puedo transmitir a mis hermanos algo importante y representar adecuadamente a la cofradía. Por eso, hay personas que se sienten válidas para ser hermano mayor y otras no. Aquí se unen la responsabilidad y la disponibilidad, que debe ser bastante grande.
-Si sale elegido ¿Qué propuestas tiene para estos cuatro años?
-En la carta que he enviado a mis hermanos lo dejo claro. No presento cosas que no se puedan hacer porque los proyectos deben ser de la cofradía en sí. Si no hay compromiso de la masa social, puedo prometer mil cosas y no llevarlas a cabo. Un aspecto principal es acercamos a la parroquia, sentirnos cada día cristianos más comprometidos, que es lo que empuja a una hermandad. Respecto al patrimonio, los proyectos son de la corporación al cien por cien. Se hará más o menos, en función de lo que la situación y el compromiso, pero lo primero es asentar las bases de la hermandad.
-¿Supone un hándicap para la hermandad se la primera de la Semana Santa?
-Estoy completamente convencido de que el lugar de la Entrada Triunfal es el que ocupa. Eso sí, tenemos una particularidad y es que cuando hace 15 o 20 años las distintas hermandades incorporan a sus cortejos a los que yo llamo infantes, menores de 10 años, nosotros perdemos muchísimo. También hay que tener en cuenta que el barrio de San Lorenzo está compuesto por vecinos, cada vez más mayores; tampoco tenemos un colegio detrás que no respalde, como pasaba cuando la cofradía estaba en Salesianos en la década de 1960. Lo que está claro es que tenemos que luchar para que la gente joven se vea reflejada en la hermandad y es un trabajo de los que tenemos por delante.
-Además del barrio, en la parroquia hay tres hermandades más.
-Tenemos la suerte de que don Rafael Rabasco es un párroco al que le gustan las cofradías y colabora con ellas y les da vida. Nosotros estamos súper contentos con él y con la parroquia de San Lorenzo. De cada cofradía me quedaría con algo. El recogimiento del Remedio de Ánimas, con la Vía Sacra del Calvario y, por supuesto, con el trabajo y el celo de Villaviciosa.
-Recordaba antes a la Virgen de la Victoria y, tras unos años sin realizar su salida, ¿Cree que volverá ese momento?
-Sí. Es una espinita que tenemos clavada. Las diversas vicisitudes han impedido que procesione durante algunos años, pero siempre se han celebrado sus cultos, como nuestras reglas atribuyen. Es uno de nuestros proyectos y te puedo asegurar que, casi al cien por cien, el próximo septiembre María Santísima de la Victoria saldrá por las calles de su barrio.

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