Técnicas medievales para una restauración del siglo XXI


El arquitecto Fernando Osorio, redactor y director del proyecto, y la restauradora Pilar Vinós, exponen el proceso de restauración del ábside de la parroquia de Santa Marina, en una conferencia pronunciada en el mismo templo para explicar una restauración que emplea técnicas medievales para una restauración del siglo XXI.

Ponentes en la conferencia celebrada en Santa Marina./Foto: Jesús Caparrós (restauración)
Ponentes en la conferencia celebrada en Santa Marina./Foto: Jesús Caparrós

La presentación corrió a cargo de Manuel Montilla, párroco de Santa Marina, que narró los desvelos de su predecesor, Carlos Linares, por rehabilitar esa zona del templo fernandino, que durante mucho tiempo estuvo oculta por los edificios que se adosaban a él. Cómo prácticamente había conseguido reunir la cifra inicial en el momento de su desgraciado fallecimiento. Y también cómo él, su sucesor, tuvo que devolver una subvención de Diputación de 30.000 euros por el retraso en la licencia motivado por la consejería de Cultura. El importe total ha superado finalmente los 160.000 euros, de los que unos 90.000 se han obtenido mediante los fondos parroquiales, donativos de la feligresía y aportaciones de la Hermandad del Resucitado, y para el resto, en palabras del canónigo Montilla, “confían en La Providencia divina”.
El representante de la empresa constructora y vinculado a la parroquia a través de la hermandad del Resucitado, de la que fue hermano mayor hasta fechas recientes, Manuel Murillo, fue el encargado de introducir a los conferenciantes, que describieron los aspectos técnicos de la restauración. El estado previo, mucho peor del esperado por las patologías que afectaban a la piedra este templo del Siglo XIII, -principalmente hongos, grietas y fracturas-, y las soluciones adoptadas.
Mención especial merece la celosía encontrada en alguna de las vidrieras antes ocultas de este templo fernandino. Pareció de tal interés que, asumiendo que era un interesante vestigio de lo que existió en otro momento en cada hueco, se ha reproducido en las saeteras con una técnica propia de la época originaria de la construcción, con mortero de trabadillo y molde de estrella dispuesto “in situ”, aunque mejorándolo con tratamientos actuales e inclusión de fibra de vidrio, en un intento de imitar al anónimo artesano que las creó, hace casi ocho siglos.
Fernando Osorio es un arquitecto que ha llevado a cabo importantes intervenciones en templos de nuestra ciudad, como San Lorenzo, El Salvador y Santo Domingo de Silos (Compañía) y Santa Ana, mientras que Pilar Vinós acumula una importante experiencia como restauradora, con intervenciones como la efectuada en Puerta de las Palmas de la Mezquita-Catedral, el crucero de la misma, o el palacio episcopal de Madrid.

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