Córdoba y Moyabamba, diócesis hermanas


El obispo de Moyabamba, Rafael Escudero, visita esta semana la parroquia de Picota y agradece la ayuda que reciben de la Diócesis de Córdoba

La relación entre la prelatura de Moyabamba y la diócesis de Córdoba es muy estrecha, gracias a la ayuda de los “bienhechores” de esta última, como ha señalado el obispo de Moyabamba, Rafael Escudero, en la vista que ha realizado esta semana a la parroquia de Picota, donde ha agradecido a “a su hermano en el episcopado”, Demetrio Fernández, todos sus desvelos.

Asistentes a al encuentro con el obispo de Moyabamba./Foto: LVC
Asistentes a al encuentro con el obispo de Moyabamba./Foto: LVC

La visita del prelado a la parroquia Virgen del Perpetuo Socorro de Picota ha tenido lugar durante los días 4 y 5 de octubre. En esta ocasión, el obispo ha participado en la clausura del III Encuentro anual de animadores de Picota. El mismo consiste en la convivencia, durante tres días, de todos los animadores de la provincia de Picota, y se realizan jornadas de retiro, capacitación y formación, enmarcadas en el Año de la Misericordia, Esta vez en dicha reunión, el tema desarrollado ha girado en torno a la campaña para el Domund 2016.
En la tarde del martes 4 el obispo presidió la Eucaristía, que coincidió con la novena en honor de la patrona, la Virgen del Perpetuo Socorro. Mientras que, al finalizar la misa, Rafael Escudero despidió de forma afectuosa al padre Leopoldo Rivero, al que agradeció su labor en la prelatura durante los cuatro años que ha desempeñado su ministerio en la misma. La jornada del miércoles 5, el prelado bendijo e inauguró dos nuevas capillas. La primera está consagrada a San Juan Bautista, en el caserío de Buena Fe del distrito de Buenos Aires; mientras que, la segunda, conmemora a la Sagrada Familia en el pueblo de Villanueva del Huallaga. El obispo dio gracias a Dios por estos dos templos que vienen a dignificar y a engrandecer a las comunidades católicas de la parroquia. Agradeció también especialmente, la inestimable colaboración que la prelatura de Moyobamba y, en este caso, la que parroquia de Picota, está recibiendo de la Diócesis hermana de Córdoba. “De no ser por los donativos que los bienhechores de la Diócesis de Córdoba aportan generosamente a la misión diocesana de Picota, no sería posible la ejecución de todos estos importantes proyectos que se están llevando a cabo”, aseguró Rafael Escudero. Así, en nombre de la prelatura y en el suyo propio, dio gracias “a su hermano en el episcopado” el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, “por todos sus desvelos por la misión en estas tierras peruanas”.

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