La prohermandad de la O podría estar en 10 años en la carrera oficial


El hermano mayor, Rafael González, desgrana los detalles del rosario vespertino del 8 de octubre y muestra su ilusión por la acogida que están recibiendo

La prohermandad de la O celebra este sábado un rosario vespertino, de carácter extraordinario, con motivo del 20 aniversario de la bendición de su titular mariana. Una corporación que desde que hace unos meses anunciara este acontecimiento ha recibido un fuerte impulso por parte tanto de hermanos como de vecinos del barrio de Fátima, donde tiene su sede en la iglesia de la Aurora. Su máximo responsable, Rafael González, desgrana los detalles de esta salida y muestra su ilusión por la acogida que están recibiendo, hecho que le permite ser optimista de cara a un futuro en el que, de seguir en esta línea, la hermandad pueda realizar estación de penitencia en carrera oficial.

María Santísima de la O, obra de Antonio Bernal./Foto: Jesús Caparrós (oficial)
María Santísima de la O, obra de Antonio Bernal./Foto: Jesús Caparrós

El hermano mayor de la O explica que la idea de la salida que tendrá lugar este sábado se enmarca tanto dentro del 20 aniversario de la Virgen como de la iglesia de la Aurora, puesto que, aunque la parroquia sea más antigua, el templo se consagró en junio de ese año y en diciembre se produjo la bendición de la Virgen. “Se lo planteamos a nuestro párroco y le gustó la idea”, explica, mientras detalla que el rosario recorrerá todo el barrio de Fátima para llegar al otro templo que se encuentra en el mismo. “La idea ha tenido un estudiado proceso de maduración”, asegura para resaltar la importancia de acudir a la parroquia de Nuestra Señora de Fátima y regresar en procesión solemne, acompañada de la Virgen de la O por la banda de música de la Estrella. Sobre la integración del barrio con la cofradía, Rafael González señala que, desde que se anunció la efeméride del día 8 “cada día que pasa se está acercando más gente a la hermandad y se nota una conexión distinta a la que podía haber el año pasado por estas mismas fechas”.
En relación con la vida interna en la parroquia destaca que “existe una simbiosis bastante buena”, para subrayar que los miembros de la corporación se sienten muy identificados con la comunidad y el sentimiento es mutuo. Explica que, durante estas dos décadas, tal vez, sea el momento en que la conexión sea más estrecha. La muestra de ello se pone de manifiesto durante estos días, en que la gente se acerca muy ilusionada con la salida de la Virgen y “se acercan a preguntar, a ayudar, a limpiar enseres. Rondamos el centenar de hermanos, pero la implicación de éstos está siendo muy amplia”, asegura.
“El trabajo de Antonio Bernal ha sido invisible”, explica el responsable de la pro hermandad de Fátima sobre la restauración a que ha sido sometida, en fechas recientes, María Santísima de la O. Esta valoración obedece a que las labores de conservación que se han realizado a la talla han sido de carácter interno. Rafael González es consciente de que, aparte de la restauración, “hay muchos proyectos por realizar”, si bien no se marca plazos para los mismos y no se muestra partidario de poner sobre la mesa uno en concreto puerto que considera que deben continuar afianzándose como hermandad. Sobre la hoja de ruta, de cara a la realización de su otro titular, el Cristo de las Tres Caídas, González no establece un plazo concreto y lo supedita, en primer lugar, a la toma de posesión del nuevo párroco, que tendrá lugar el día 9 de octubre. Con éste consultarán, de forma previa, los distintos aspectos que plantea la corporación.
Respecto al futuro que el hermano mayor augura para la cofradía especifica que, si todo se sucede al ritmo de estos últimos meses, “espero que, de aquí a 10 años, la hermandad pudiese incluso estar en carrera oficial”. Ello lo enmarca dentro de la respuesta que están obteniendo durante la previa a la salida del día 8 y pone en valor el potencial humano del barrio donde se encuentran. La salida de María Santísima de la O debe suponer, por tanto, que la gente conozca a la hermandad y se acerquen tanto a la misma como a la parroquia, ya que ambas deben mantener “una relación indisoluble”.