El obispo pide que oremos por los que nos gobiernan

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La carta semanal del prelado exhorta primar virtudes como la prudencia, la justicia y la paz como algunas de las mejores cualidades para pedir que los políticos las tengan siempre presentes

Oremos por los que nos gobiernan. Bajo este título ha emitido el obispo, Demetrio Fernández, su carta semanal en la que exhorta a primar la prudencia, la justicia y la paz como algunas de las mejores virtudes para pedir que los políticos las tengan siempre presentes. En la misiva también hace hincapié en la jornada de oración por la paz que el Papa realizará el lunes 20 de septiembre en Asís y concluye señalando que los católicos no deben temer hacerse presentes en la vida pública.

Demetrio Fernández (obispo)
El obispo de Córdoba, en una imagen de archivo. /Foto: LVC

La carta comienza haciendo alusión a la súplica que San Pablo realiza a Timoteo, por los que nos gobiernan, para manifestar las numerosas ocasiones en que la oración de la Iglesia realiza su petición, en este sentido. Un ruego que, más allá de la mera coincidencia ideológica, radica en el deseo de alcanzar “el bien común, el interés general, y para ello necesitan la virtud de la prudencia. Esa virtud viene de lo alto, y por eso hemos de pedirla a Dios insistentemente para ellos”, afirma el Obispo.
La situación política, a nivel nacional, tampoco pasa inadvertida para el prelado, quien señala que “tenemos que orar por los representantes de nuestro pueblo, para que busquen de verdad (no sólo de palabra) el interés general de España”. Y es por ello que manifiesta que la Palabra de Dios nos exhorta a que oremos por los que nos gobiernan para que llevemos una vida en paz.
La parte final de la misiva se centra en la búsqueda de la paz y pone el acento en la jornada de Asís del 20 septiembre, donde se producirá el encuentro interreligioso con ortodoxos, protestantes, judíos, musulmanes y otros líderes confesionales. De tal manera que pone especial énfasis el obispo en la muestra que realiza el Papa Francisco, al señalar que la religión es factor de paz e incide en que no se puede matar en nombre de Dios, ni se pueden invocar razones religiosas para atropellar los derechos humanos. Concluye el prelado aludiendo al cuarto mandamiento y, por tanto en la necesidad de respetar a nuestras autoridades, a cualquier nivel, para asegurar que “los católicos no deben temer hacerse presentes en la vida pública, en las instituciones educativas y familiares, en los sindicatos y en las empresas. El servicio unido a la autoridad es para el crecimiento de los demás”.
Carta Semanal Demetrio Fernández (Texto íntegro)

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