La siempre controvertida Carrera Oficial


Como se establece en un análisis realizado por Joaquín de Velasco, el itinerario oficial nunca contentó a todas las hermandades y prueba de ello es que en Córdoba los cambios han sido una constante

Este año, en que todas las hermandades realizaron estación de penitencia en la Catedral, se ha evidenciado el notable esfuerzo de realizar, además, un recorrido común en el centro de la ciudad, lo que ha llevado a plantear el traslado de la carrera oficial, que en la noche de este día 12 de septiembre comenzará su calendario de trabajo para las hermandades. Pero el itinerario oficial nunca contentó a todas las hermandades, y prueba de ello es que, mientras en otras ciudades se ha mantenido casi inalterable durante mucho tiempo, en Córdoba los cambios en su trazado han sido una constante.
Entre 1948 y 1950, el itinerario común incluía el paso de cada corporación dos veces por la plaza de las Tendillas. El recorrido era: Plaza del Salvador, Calvo Sotelo, Claudio Marcelo, Plaza de José Antonio, Gondomar, Avenida del Gran Capitán, Avenida del Generalísimo, José Cruz Conde, Plaza de José Antonio, Diego León y Alfonso XIII hasta la esquina con María Cristina. El recorrido arrojaba un total de 1.800 metros. El Viernes Santo, la procesión oficial del Santo Entierro, que incluía a la Virgen de los Dolores, no seguía este trazado, sino que, bajaba a la Catedral desde las Tendillas por Claudio Marcelo, Diario Córdoba, San Fernando y Cardenal González.
En 1951, la carrera oficial se redujo notablemente. Quedó fijada con comienzo en la Plaza del Salvador, Calvo Sotelo, Claudio Marcelo, Plaza de José Antonio, Gondomar, y Avenida del Gran Capitán hasta el antiguo Gobierno Civil, en la confluencia con la Avenida del Generalísimo. El trazado se reducía así a poco más de la mitad (980 metros). Este recorrido sería mantenido hasta los años sesenta, y se retomaría después con leves variaciones, por lo que es el más utilizado como carrera oficial.
En 1960 el ayuntamiento aprueba el siguiente recorrido: Diario de Córdoba, San Fernando, Cardenal González, Magistral González Francés, Puerta de Santa Catalina, Patio de los Naranjos, Puerta del Perdón, Cardenal Herrero y Torrijos. Las cofradías recorrían 1.320 metros. El hecho de que gran parte de los pasos fuesen a ruedas provocó algunos contratiempos y generó peculiares estampas como la del Descendimiento por San Pedro y la Corredera.

Tramo de nazarenos de las Angustias en el interior de la Catedral./Foto: LVC
Tramo de nazarenos de las Angustias en el interior de la Catedral./Foto: LVC

Al año siguiente se intentó contentar a la hostelería del centro invirtiendo esa carrera oficial y ampliándola hasta las Tendillas. Entraban las cofradías por Torrijos, y tras cruzar el patio de los naranjos y Cardenal González subían por San Fernando y Diario Córdoba. Desde allí giraban por Claudio Marcelo hasta la Plaza de José Antonio, con lo que cubrían un total de 1670 metros. La hermandad del Remedio de Ánimas, al llegar a la altura de Claudio Marcelo se dirigió directamente a su templo por la actual Capitulares, al considerar que la prolongación carecía de sentido. La del Prendimiento llegó al palco de entrada con más de una hora de Retraso, y la de la Buena Muerte abandonó la Madrugada para integrarse en la tarde del Viernes Santo.
En 1962 se repitió el recorrido, aunque sin incluir Claudio Marcelo y Tendillas. Las hermandades de Ánimas, Expiración, Esperanza y Misericordia anunciaron en la prensa local su intención de no salir, aunque finalmente la última no mantuvo su postura. El misterio del Prendimiento, en lugar de acceder al patio, rodeó la mezquita, encontrándose con sus nazarenos en la puerta de Santa Catalina En 1963, año especialmente lluvioso, se mantuvo el esquema anterior, de nuevo con la ausencia del Remedio de Ánimas. En 1964 se abandonó la idea de la Catedral, volviendo la carrera oficial a ser la misma de los cincuenta. Sin embargo, la jornada del Viernes Santo sí continuaba yendo al Patio de los Naranjos. En 1965, se redujo brevemente, porque el palquillo estaba en la esquina de Claudio Marcelo con María Cristina.
Así, con leves variaciones, la carrera oficial se mantuvo hasta 1979, año en que, por obras en Gondomar, se optó por tomar Cruz Conde, Góngora, y la Avenida del Gran Capitán hasta su esquina con Conde de Robledo. Al concluir las obras se retomaría el tránsito por Gondomar, hasta que en 1984, unas largas obras en Gran Capitán, largo tiempo paradas por la aparición de importantes restos arqueológicos, retomarían el tránsito por Cruz Conde.
El año 1990, la hermandad de Jesús Nazareno se incorporó a la Madrugada, y se le eximió de la obligación de transitar por Cruz Conde, pudiendo girar en las Tendillas para bajar a la Catedral. En 1992, al integrarse la de la Merced, la agrupación les negó esa opción, lo que motivó la enérgica protesta de esas cofradías. Al poco de acceder Rafael Mariscal a la presidencia de la Agrupación de Cofradías, encargó un proyecto para trasladar la carrera oficial a la Catedral, que incluía –Nihil novum sub sole-, El desmontaje de una de las celosías. La compleja tramitación aconsejó barajar otras opciones, por lo que presentó a la Asamblea una carrera oficial que incluía las calles Duque de Hornachuelos, plaza de la Compañía y Juan Varela. La propuesta fue aprobada por 22 de las 34 cofradías, y 10 abstenciones. Sin embargo la oposición de la Hermandad del Sepulcro, apoyada por su párroco que veía bloqueado el acceso a su templo en horario de procesiones, terminó por dar al traste con esa propuesta, manteniéndose la carrera oficial anterior.
El año 2000 una gestora se hizo cargo de la Agrupación y propuso una carrera oficial que termina giraba en la intersección de Claudio Marcelo con García Lovera para subir Alfonso XIII desde el Círculo de la Amistad. El palco de autoridades se instaló en Diego León. Al acceder a la presidencia Francisco Alcalde, la carrera oficial del 2001 fue ya la actual, que ahora cumple 15 años.

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