La solución a los desplazamientos de tierra en Montoro, más cerca


El Ayuntamiento de Montoro consigue el compromiso de la CHG para dar solución a los desplazamientos de tierra y comunicaciones rurales

grados Montoro
Montoro./Foto: LVC
Ana María Romero y Joaquín Páez Landa./Foto: Ayuntamiento de Montoro
Ana María Romero y Joaquín Páez Landa./Foto: Ayuntamiento de Montoro

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Joaquín Páez Landa, ha confirmado en la Feria del Olivo de Montoro que “está redactándose una solución técnica y de gestión para tratar de evitar los continuos deslizamientos de tierra en el término municipal de Montoro, con el fin de prevenir riesgos estableciendo la seguridad de las personas”. Esta función, se cederá posteriormente al Ayuntamiento de Montoro.

Con la construcción y puesta en servicio de la presa sobre el Río Arenoso en el término municipal de Montoro, surgieron una serie de problemas en cuanto a las comunicaciones rurales y de acceso de los vecinos a sus propiedades que en algunos casos seguían sin resolverse. 

Preocupa a la ciudadanía en general, a los agricultores de la zona en particular, y a este Ayuntamiento, el asunto de la conexión de los caminos rurales de la zona norte. Hay que resaltar que esta zona perimetral limita con grandes masas forestales, donde son muy abundantes las explotaciones agrícolas de pequeños propietarios, y que, como consecuencia de la inundación, quedó aislada, obligando a los vecinos y vecinas a dar un rodeo de más de treinta kilómetros para llegar a sus propiedades”. 

Otro asunto a tener en cuenta es el de la seguridad. Al interrumpirse la comunicación entre la zona conocida como Pago de la Torrecilla y el denominado Pago de Casillas, Cucurucho, Cucaracha y Pasada Veguetas -en caso de urgencia, emergencia, siniestro o labores de vigilancia-, los medios y dotaciones competentes únicamente pueden acceder a la zona dando un largo y considerable recorrido que restaría operatividad a su actuación. 

Pero no sólo son de gran importancia las cuestiones de seguridad, que ya son motivos suficientes para buscar soluciones que repongan el tráfico de vehículos por las zonas inundadas; también se ha de considerar el daño económico que se causa a infinidad de pequeños propietarios agrícolas, que ven incrementados sus costes de producción tras ver cómo se inundaban sus tradicionales vías de comunicación para que otras zonas agrícolas bastante alejadas pudiesen contar con el beneficio del agua. Sin duda, gran noticia para el pueblo de Montoro y sus vecinos.