Repullo destaca el compromiso de la Junta con la agricultura de regadío


El delegado del Gobierno destaca que la agricultura de regadío es “eficiente, crea valor añadido, genera mano de obra y supone un freno a la despoblación”

Genil agua
Regadío./Foto: LVC
Antonio Repullo en la inauguración de Expofare./Foto: Junta de Andalucía
Antonio Repullo en la inauguración de Expofare./Foto: Junta de Andalucía

El delegado del Gobierno, Antonio Repullo, junto al delegado de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan Ramón Pérez, ha asistido a la inauguración de la quinta edición de Expofare: Feria de la Agricultura del Valle del Guadalquivir, en Fuente Palmera.

Durante su intervención, Repullo ha destacado que ExpoFare “vuelve mejor, con una organización más potente, apostando por la digitalización, con novedades y reivindicándose como la Feria del regadío más importante de su contexto”.

El delegado ha resaltado el “éxito de participación de expositores, así como la organización de unas jornadas técnicas de muy alto nivel con expertos, en las que colabora la Junta de Andalucía”.

Como ha indicado Repullo, la agricultura de regadío es “esencial para la provincia, pero principalmente para el Valle del Guadalquivir” y la ha calificado de “eficiente, que crea un alto valor añadido, genera abundante mano de obra, y supone un freno a la despoblación de las zonas rurales”.

Para el delegado, Córdoba tiene en el regadío un “activo básico, y desde la Junta de Andalucía apostamos por su mantenimiento, y ampliar las zonas regables de la provincia en la medida en la que nos corresponda legítimamente, por motivos históricos”.

El Valle del Guadalquivir dispone de más de 70.000 hectáreas de regadío, lo que supone más de la mitad de todas las zonas regadas en la provincia. Destaca el olivar, las tierras arables y los cítricos, cultivos que han facilitado la creación de una red de industrias agroalimentarias

El máximo responsable de la Junta en Córdoba ha manifestado que desde la Junta de Andalucía “incentivamos la agricultura de regadío, apostando por optimizar los recursos hídricos, modernizando las infraestructuras, incorporando las energías renovables a la gestión, potenciando los nuevos recursos no convencionales y aprovechando las oportunidades para mejorar los regadíos de la provincia”. Este apoyo se materializa en la modernización de las comunidades de regantes, eficiencia en el riego, financiación del suministro eléctrico a través de la energía solar, o la puesta en valor de las aguas regeneradas.

Como ha indicado el delegado, la Junta de Andalucía acompaña a los agricultores en su “apuesta por la modernización y la mejora de unas instalaciones para contribuir a impulsar la rentabilidad de las explotaciones y a conservar un recurso natural escaso en nuestra tierra como el agua”.

La Junta de Andalucía ha financiado con un millón de euros una instalación fotovoltaica de autoconsumo de la comunidad de regantes Genil-Cabra, para reducir los costes energéticos y realizar un uso más eficiente del agua en la agricultura. Igualmente, el Gobierno andaluz apoya la ejecución del proyecto de modernización de la Comunidad de regantes del Canal de la Margen Derecha del Genil, en concreto la Balsa de Mirabueno, en el término municipal de Palma del Río, cuyo presupuesto de licitación asciende a 4,8 millones, financiado por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural y cofinanciado por los Fondos FEADER.

Repullo ha explicado que además de gestionar de la mejor manera nuestras competencias en esta materia, “reivindicamos ante otras administraciones que se comprometan con el desarrollo de la agricultura de regadío, que faciliten la dotación que nos corresponde, y finalicen proyectos de regadío que llevan años parados”.

Recientemente la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha atendido la petición de la Junta de Andalucía para ampliar la zona regable del Genil-Cabra, que el delegado espera que “se convierta en una realidad”.

Referente a olivar, nuestro principal cultivo, de las 373.000 hectáreas de la provincia de Córdoba las regadas no llegan a 55.000, el 15% de la superficie total. “Estas cifras porcentuales de regadío en olivar suponen un agravio para la provincia de Córdoba, respecto a provincias limítrofes que riegan un 45% o un 37% de su olivar”, dice Repullo.

Tradicionalmente Córdoba ha ido perdiendo dotaciones de riego que por diversos motivos se han ido destinando a diferentes zonas regables de otras provincias, una pérdida que se cifra según los cálculos en más de 228 hectómetros cúbicos. “Recuperar este agua embalsada por la provincia de Córdoba supondría un impulso definitivo a sus regadíos”, sostiene el delegado.

La Junta demanda igualmente un nuevo modelo de gestión del agua que permita usar las escorrentías de invierno, mediante la autorización de balsas como micro-embalses, y aprovechar las aguas residuales. El delegado ha hablado igualmente de que es preciso utilizar “más recursos económicos del Next Generation para el regadío”, y ha demandado al Estado “más recursos para el regadío eficiente para avanzar en la mejora y modernización del riego al tiempo que contribuirían a ofrecen al sector agrario posibilidades hídricas adecuadas a las condiciones energética actuales”.