Baena: La Junta sella el vertedero situado en el paraje El Portichuelo


Desarrollo Sostenible restaura la zona con casi 200 árboles y ha sembrado flora pratense y arbustos sobre la superficie de casi 45.000 metros cuadrados

Giuseppe Aloisio en Baena./Foto: Junta de Andalucía
Giuseppe Aloisio en Baena./Foto: Junta de Andalucía
Giuseppe Aloisio en Baena./Foto: Junta de Andalucía
Giuseppe Aloisio en Baena./Foto: Junta de Andalucía

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha sellado el vertedero conocido como El Portichuelo, en el término municipal de Baena y ha finalizado ya la intervención de restauración ambiental sobre esta zona en la que se han plantado 188 árboles y 1.520 arbustos, al tiempo que se ha sembrado toda la zona de flora pratense. La directora general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, María López Sanchís, el delegado de Desarrollo Sostenible, Giuseppe Aloisio, y la alcaldesa de Baena, Cristina Piernagorda, han visitado la zona. Esta actuación beneficiará a casi 20.000 habitantes, y ha supuesto la intervención sobre una superficie de 44.684 metros cuadrados.

El proyecto ha incluido trabajos previos como el trasplante de los ejemplares arbóreos plantados en su día en las dos plataformas del vertedero y reubicados en el borde sur del mismo; recogida y transporte con medios mecánicos de los voluminosos presentes en el área de actuación; limpieza manual de residuos de tamaño medio y pequeño dispersos en zonas llanas; y demolición de vallados interiores y perrera existente.

Igualmente se ha procedido a la adecuación de residuos, estabilización física y regularización del vertedero. Los trabajos han incidido en proporcionar la topografía adecuada para asegurar la estabilidad geomecánica del enclave y facilitar la evacuación de las aguas de escorrentía, así como la ejecución de las capas de sellado de los residuos. También se han llevado a cabo operaciones de desmonte a terraplén y el extendido y compactación de los residuos hasta nivelar las superficies.

Para la cobertura del área de vertido en las zonas llanas, se ha procedido al extendido de tierra vegetal en tongada de 30 centímetros, compactado con medios mecánicos al 95% Proctor Normal y, sobre éstas, 20 centímetros de tierras sin compactar mezcladas con compost realizado a partir de residuos orgánicos de origen urbano. En los taludes, se ha aplicado una capa de espesor de tierras de 50 centímetros, mezclada en los 20 centímetros superficiales con compost realizado a partir de residuos orgánicos de origen urbano.

El proyecto ha contemplado igualmente un control de aguas superficiales; red de cunetas conectada con la escorrentía superficial del terreno aguas abajo del vertedero; y restauración de cubierta vegetal con la siembra de especies pratenses y arbustivas sobre los taludes, y arbóreas sobre las plataformas de la capa de cobertura. Al mismo tiempo, se han desarrollado obras auxiliares para delimitar la zona con una cooperativa colindante.

El vertedero se encuentra situado en suelo no urbanizable, en una zona dominada por el olivar, y los terrenos adyacentes están ocupados principalmente por pastizales y cultivos herbáceos de secano con áreas de suelo desnudo.

Según estudio histórico realizado a partir de fotografías aéreas, a partir del año 1998, se tiene constancia gráfica de la realización de vertidos en la zona de actuación desde el sur hacia el norte. Durante los años siguientes los vertidos se fueron realizando hacia el norte y noreste, ocupando la vaguada existente. En el año 2007 se constata la construcción del campo de tiro al plato, y el fin de la realización de vertidos.

Los vertidos se componen mayormente de restos de obras y demoliciones con ladrillos, hormigón, plásticos, carpinterías y acero entre otros. En algunas zonas de la plataforma principal se realizó un pequeño sellado tapizado por algo de cubierta vegetal.

El proceso de sellado de vertederos de residuos presenta una doble función. Por un lado evita la posible contaminación del entorno mediante el aislamiento definitivo de los residuos y por otro lado garantiza la recuperación del espacio degradado y su posterior utilización para otros usos.