El informe que pone en jaque las futuras investigaciones en la Cueva del Ángel


Beato: “Se abre un periodo de reflexión, en el que toda la corporación debe participar para tomar las decisiones"

Cueva del Ángel.
Mamen Beato./Foto: LVC
Mamen Beato./Foto: LVC

La Cueva del Ángel de Lucena y su catalogación como Bien de Interés Cultural (BIC) siguen dando pasos, con luces y sombras. Así la Comisión Provincial de Patrimonio se mostraba a favor de iniciar el procedimiento para declarar BIC al yacimiento arqueológico, el pasado viernes. Si bien, este martes el equipo de gobierno de la localidad de la Subbética intentará alcanzar un consenso con el resto de fuerzas del Consistorio, sobre el futuro de las investigaciones en este enclave.

La concejal de Patrimonio Histórico-Artístico y Medio Ambiente y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Lucena, Mamen Beato (PSOE), se ha referido al informe encargado al profesor J. Carlos Fernández-Lomana, de la Universidad de Burgos, sobre la idoneidad de la metodología y procedimiento de actuación que se ha realizado en la Cueva del Ángel entre los años 2013 a 2018. Un encargo a raíz de las diferencias surgidas entre la Junta de Andalucía y el equipo investigador, en un periodo en el que la administración autonómica estaba gobernada por el Partido Socialista. 

La edil lucentina ha confirmado que el informe acaba de ser remitido al Consistorio lucentino y será “objeto de análisis y debate en una junta de portavoces mañana martes”. Si bien, Beato ha avanzado que el documento “avala técnicamente los trabajos de investigación arqueológica desarrollados en la cueva, al tiempo que reconoce ciertos déficits en la presentación y documentación elaborada como memoria de dichos trabajos. Por lo que la concejal ha señalado que “se abre un periodo de reflexión, en el que toda la corporación debe participar para tomar las decisiones que procedan sobre el futuro del enclave”.

Cabe recordar que la cueva un conjunto arqueológico situado a las faldas de la sierra de Aras donde las investigaciones realizadas hasta el momento han permitido datar huellas de ocupación humana de hasta 500.000 años de antigüedad.