Un proyecto cordobés consigue colarse como uno de los más importantes del país


Caño de Hierro es una formación rocosa sobre la cual se asienta el núcleo urbano de Hornachuelos antiguamente se utilizaban como refugio y como almacén de excedente agrícola

Caño de Hierro en Hornachuelos./Foto: Adrià Goula
Caño de Hierro en Hornachuelos./Foto: Adrià Goula
Caño de Hierro en Hornachuelos./Foto: Adrià Goula
Caño de Hierro en Hornachuelos./Foto: Adrià Goula

Que la actuación para la puesta en valor y recuperación del paraje de Caño de Hierro de Hornachuelos, ha sido una actuación de suma importancia para el municipio no se le escapa a ningún vecino. Pero también lo está siendo de cara al exterior y puede tener una amplía repercusión turística.

La actuación ha quedado como finalista de los Premios ENOR 2020 como una de las 18 propuestas arquitectónicas más relevantes de la Península Ibérica. Estos premios, son unos de los más importantes que existen en el ámbito de la arquitectura. Además, hasta la fecha la obra ha sido publicada en varias páginas web de arquitectura.

El equipo técnico que realizó el proyecto de Caño de Hierro está cosechando importantes reconocimientos gracias a la intervención. Gracias a esto, Caño de Hierro y Hornachuelos están teniendo repercusión en diferentes foros.

Caño de Hierro es una formación rocosa sobre la cual se asienta el núcleo urbano de Hornachuelos antiguamente se utilizaban como refugio y como almacén de excedente agrícola y estuvieron sepultadas y en ruina durante décadas.

El Ayuntamiento, tiene entre sus objetivos la recuperación del patrimonio del municipio en todos sus ámbitos y este fue un ambicioso proyecto que a pesar de su complejidad ha logrado ver la luz.

Es una de las actuaciones más importantes que acometía el actual equipo de gobierno en su primera legislatura, pues pone en valor una de las máximas referencias turísticas de Hornachuelos.

Fue una obra desarrollada por una empresa local, de esta forma la mayoría de los obreros y operarios fueron vecinos de la localidad o de municipios cercanos, reduciendo los costes económicos y ambientales de la obra y revirtiendo de manera positiva en la economía local.

Este proyecto pudo llevarse a cabo gracias al dinero obtenido de la regularización de las tasas de ENRESA y rondó los 250.000 euros.

Con el objetivo de poner en valor todo el paraje, se convocó un concurso para elegir la mejor propuesta que se adecuará a este paraje natural de singular belleza. Para ello, el consistorio contó para la realización y gestión del concurso con la plataforma reTHINKING, la cual ya había convocado el concurso de ideas para la reactivación del casco antiguo. 

Finalmente, se decidió galardonar con el primer y único premio a “Cortar, Rasgar y Observar” y el Ayuntamiento trabajó en la puesta en valor de Caño de Hierro conforme al este proyecto de obras y la documentación técnica redactado por  Oriol Ferrer, Ventura Godoy, Maria Megías y Marc Sánchez

La intervención

La intervención, que se desarrolló desde junio de 2018 y hasta marzo de 2019, consistió en un paseo peatonal, que parte de la carretera de acceso al núcleo de población y que culmina en la mayor de las cuevas, la Cueva de las Carretas. Se trazan seis muros de contención, seis cortes en el terreno, de los cuales resulta el paseo peatonal. Con el objetivo de que el itinerario sea accesible y cómodo para todos los visitantes se proyecta un trazado con una pendiente muy reducida en todo su recorrido. Se proponen dos rellanos intermedios a lo largo del recorrido para facilitar el descanso de los visitantes. Son espacios que ofrecen un lugar para descansar, observar el paisaje y se convierten en puntos de encuentro entre vecinos, aquellos que mantuvieron este paraje vivo en su memoria.

Caño de Hierro es un paisaje de una gran belleza plástica. Para preservar al máximo las cualidades estéticas del lugar, tal y como explican los propios redactores del proyecto en nota de prensa “se pone especial atención en el color y la textura de los muros de contención, de grandes dimensiones debido a lo escarpado del terreno. Se utiliza un encofrado natural de cañizo que reproduce la irregularidad de los huecos y protuberancias de las cuevas. El color armoniza con el de las rocas del lugar. El tiempo se encargará de aumentar la sincronía cromática del conjunto. Estos muros pasan a formar parte de este gran zócalo que es el Caño de Hierro para Hornachuelos”. 

El resultado es el que todos ya conocemos un mirador desde el que observar la vertiente opuesta del caño, y a lo lejos, los campos de naranjos que se extienden hasta el horizonte en un enclave que de por sí mismo te retrotrae a otra época y a otro lugar.

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