Premio ‘Moratalla’, a título póstumo, para Fernández Bejarano


"Ha contribuido de forma notoria a la conservación, protección y difusión de los recursos naturales del Parque Natural Sierra de Hornachuelos"

Entrega del premio 'Moratalla' a la familia de Teodoro Fernández.
Entrega del premio 'Moratalla' a la familia de Teodoro Fernández. /Foto: LVC

La delegada de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Araceli Cabello,  junto al presidente de la Junta Rectora del Parque Natural Sierra de Hornachuelos Alfonso García-Ferrer,. ha entregado el Premio ‘Moratalla’ en la modalidad de ‘Gestión Cinegética’ a título póstumo,  a Teodoro Fernández Bejarano, en un acto que ha contado con la presencia de miembros de la Junta Rectora del Parque Natural y de la Asociación Bembézar, además de familiares del galardonado.

Entrega del premio 'Moratalla' a la familia de Teodoro Fernández.
Entrega del premio ‘Moratalla’ a la familia de Teodoro Fernández. /Foto: LVC

El Premio ‘Moratalla’ de la Junta Rectora del Parque Natural Sierra de Hornachuelos se instauró, tras la creación del Parque Natural, con la finalidad de otorgar un reconocimiento público a la labor medioambiental de personas físicas o jurídicas, públicas o privadas, que contribuyan a la conservación, protección y difusión de los recursos naturales de este espacio protegido. El galardón presenta dos modalidades: ‘Medio Ambiente’ y ‘Gestión Cinegética’. La delegada ha señalado que “el objetivo que perseguimos es la preservación de los valores naturales que atesora el Parque Natural Sierra de Hornachuelos”.

La Junta Rectora ha aprobado por unanimidad la entrega del Premio ‘Moratalla’ en su modalidad ‘Gestión Cinegética’ a Teodoro Fernández, que ha sido miembro de la Junta Rectora desde su constitución, “porque a lo largo de su actividad profesional ha contribuido de forma notoria a la conservación, protección y difusión de los recursos naturales del Parque Natural Sierra de Hornachuelos y protección del recurso en un sentido amplio, mediante una correcta gestión de la caza que ha hecho posible el uso sostenible de los recursos y valores del monte mediterráneo.”.

El galardonado, ingeniero agrónomo de profesión, ha ejercido desde el año 1990 como director técnico de la Asociación Bembézar, que integra a propietarios de fincas privadas de la Sierra de Hornachuelos. Esta asociación, nombró a Teodoro Fernández por su formación académica y trayectoria profesional, para la asesoría, redacción, seguimiento y ejecución de las labores forestales y cinegéticas en las fincas de los asociados dentro del Parque Natural.

El galardón es obra del pintor cordobés Fernando García Herrera, y representa la majestuosidad de los paisajes de la Sierra de Hornachuelos, destacando en primer plano, la verja del Palacio de Moratalla coronada por uno de sus jabalíes en piedra.

Parque Natural Sierra de Hornachuelos

La Sierra de Hornachuelos fue declarado en 1989 como Parque Natural por sus excepcionales valores naturales y su gran diversidad biológica mediante la Ley 2/1989, de Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía. Asimismo, y precisamente por esos valores naturales está designado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zona de Especial Conservación (ZEC) de la Red Natura 2000 según directivas europeas.

Por sus especiales características, forma parte de la Reserva de la Biosfera “Dehesas de Sierra Morena” dentro del Programa Hombre y Biosfera de la Unesco, junto con los Parques Naturales Sierra Norte de Sevilla y Sierra de Aracena y Picos de Aroche,

El Parque Natural Sierra de Hornachuelos alberga una de las masas mediterráneas y de vegetación de ribera mejor conservadas de Sierra Morena. Este reconocimiento se debe, en parte, a la gran diversidad de hábitats y especies que alberga este espacio natural cordobés donde se suceden alcornocales, encinares, comunidades de matorral mediterráneo o bosques de ribera entre otros.

Los municipios ubicados en el entorno de este espacio protegido son Hornachuelos, Posadas, Almodóvar del Río y Villaviciosa de Córdoba, que cuentan con el privilegio de poder contar con unos paisajes forestales de singular belleza. En este sentido, los usos tradicionales en la zona, como son los ganaderos, cinegéticos, forestales o apícolas, han sido  perfectamente compatibles con los valores naturales, y suponen una importante fuente de recursos para los municipios del entorno del espacio.