La Virgen de la Alcantrilla regresa a su ermita en Belalcázar después de seis meses


La romería, con más de ocho siglos de historia, ha congregado a una multitud de devotos en una actividad que se realiza seis meses después de su traslado

La Virgen de la Alcantrilla de Belalcázar ha regresado a su ermita después de que se haya llevado a efecto su tradicional traslado, el primer lunes después de un domingo de octubre y tras seis meses fuera de su ubicación, como recoge la propia web municipial de la localidad.
Y es que, tal y como acostumbra desde hace ocho siglos, el último fin de semana de abril es cuando tiene lugar la romería de Nuestra Señora de Gracia de la Alcantrilla, una de las más relevantes de cuantas se celebran en el Valle de los Pedroches.
En esa cita, cientos de devotos se esperan para que una vez realizada una ofrenda floral, alrededor del mediodía, se muestre el afecto a la también conocida como “chiquinina”, como popularmente se conoce a la patrona de Belalacazar. Ese mismo día, centenares de personas se congregan alrededor de la ermita con antorchas esperando la salida de la Virgen y antes de que al amanecer del día siguiente tenga lugar la rociera que precede al recorrido de la imagen por el pueblo.
Su primera parada la hace en el río Zújar, donde las andas de la virgen son adornadas con decenas de cintas de colore, las cuales cogen los romeros. Así, cruza el río para así llegar a otra pequeña ermita en la que pasa el resto de la jornada hasta que llega a la localidad, donde es paseada por la calles y plazas antes de entrar en la iglesia.
Durante el mes de mayo, los domingos, la virgen vuelve a recorrer las calles, ya engalonadas coincidiendo con las tradicionales cruces que los vecinos elaboran durante el año.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here