El Hospital reina Sofía asiste con apoyo psicológico a los pacientes oncohematológicos


Este servicio aborda las necesidades de los pacientes y familiares y realiza las valoraciones pre trasplante de receptor y donante

Vista exterior del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba./Foto: LVC hombre bar
Vista exterior del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba./Foto: LVC

El Hospital Universitario Reina Sofía cuenta con un psicólogo dedicado exclusivamente a la atención de las necesidades de pacientes adultos y familiares de Oncohematología, gracias a la colaboración de la Asociación Española Contra el Cáncer en Córdoba. Este especialista dispone de una consulta específica en el edificio de Consultas Externas y también atiende a los pacientes ingresados en planta o en habitaciones de aislamiento. Concretamente, durante el primer año de actividad se han gestionado unas 500 citas de familiares y pacientes.

Hasta este momento, este servicio se venía ofreciendo a demanda, también de la mano de la AECC. Según explica la directora de la Unidad de Hematología del centro, Concepción Herrera, “para nuestros pacientes es un gran avance sumar a Carlos a nuestro equipo porque nos permite realizar una atención integral, teniendo en cuenta no sólo las necesidades clínicas del paciente, sino también las psicoemocionales y las sociofamiliares, un aspecto clave en el proceso de la enfermedad oncohematológica”. También, añade, “nos permite estar al lado de nuestros pacientes en su reinserción en la sociedad cuando superan la enfermedad, ofreciéndoles un apoyo mientras recuperan su vida social y laboral”.

El psicooncólogo Carlos Hortelano explica que su actividad consiste en realizar un plan de trabajo individualizado a cada paciente y a sus familiares, cuando surge la necesidad, ya que “no es fácil enfrentarse a un diagnóstico de este tipo y, durante el proceso de la enfermedad la persona atraviesa muchos momentos en los que emocionalmente no está bien, por diferentes motivos, y es importante atender estas dificultades y acompañarles en el camino de la recuperación”. También, añade, “hay otros momentos mucho más duros, como es estar al lado de las personas que tienen que permanecer aisladas durante un tiempo (trasplante de médula) o afrontar la despedida de un familiar y ayudar en esta etapa vital es muy necesario”.

En esta línea, la presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer en Córdoba, Auxiliadora Cabanás, explica que “nuestra organización tiene como objetivo principal ayudar a las personas que tienen que asumir un diagnóstico de cáncer y ayudarles en todos los aspectos que impactan en la enfermedad. En este sentido, consideramos que ofrecer un experto en el abordaje psicológico del cáncer al hospital aporta una importante mejora para los pacientes y sus familias y, sin duda, es un claro ejemplo de la importante labor que realizamos las asociaciones, complementando así al sistema sanitario”.

Papel clave en el trasplante

Una de las áreas en las que más relevancia tiene la valoración psicológica del paciente y del familiar es en el trasplante. En este sentido, el psicooncólogo realiza una atención pre trasplante del receptor y, en ocasiones, también del donante. Gracias a este trabajo se prepara al paciente para conseguir que la adherencia a su tratamiento sea total, “un aspecto fundamental en nuestros pacientes porque muchos tienen que estar preparados para ingresar en una habitación de aislamiento y, cuando reciben el alta, son personas en un estado de salud frágil que necesitan cuidados especiales y seguir todas las pautas de medicación. El éxito del trasplante también radica en esto”, señala la doctora Herrera.

También es importante la valoración de los pacientes candidatos al programa de trasplante autólogo domiciliario y del cuidador que va a permanecer con el paciente tras recibir la médula. Esto es así porque tienen que cumplir estrictamente las medidas higiénico sanitarias para evitar riesgos en el trasplantado. En este contexto es muy importante la intervención del psicólogo que permite conocer si están o no preparados para afrontar este momento.