Para los alérgicos, mejor practicar deporte en las horas centrales del día


Un experto dice que es mejor evitar realizar ejercicio en sitios con mucha vegetación y usar gafas de sol y gorras

Las personas alérgicas deben practicar deporte en las horas centrales del día, al ser el período de la jornada con menor concentración de polen, según ha indicado el doctor Ignacio García Núñez, jefe del servicio de Alergología de los hospitales Quirónsalud Córdoba y Campo de Gibraltar, que ha recomendado evitar el ejercicio en lugares con mucha vegetación y utilizar gafas de sol y prendas como gorras y pañuelos para aislar el cuerpo y rehuir el contacto directo con fuentes emisoras de polen como plantas y árboles.

El doctor García Núñez ha explicado que con la llegada del buen tiempo se está más tiempo al aire libre, pero las personas alérgicas deben tener cuidado, pues los niveles de polen van a subir en las próximas semanas, lo que hará que se agudicen los síntomas en los ojos, nariz, pulmones y piel. Se estima que un 30% de la población tiene alguna alergia, por lo que en los próximos días se incrementarán los casos de rinitis, conjuntivitis, asma y dermatitis atópica, entre otras patologías.

Las plantas suelen emitir polen en las primeras horas de la mañana o en las últimas de la tarde, por lo que ha insistido en aconsejar evitar estos momentos del día para hacer deporte y realizarlo en las horas centrales. También ha recomendado quitarse la ropa de deporte nada más llegar al domicilio para prevenir una mayor difusión del polen y que se deposite en almohadas, cojines o sofás.

El especialista ha señalado que “no debemos olvidar a los niños alérgicos, que deben seguir también estas recomendaciones a la hora de salir al recreo, especialmente en los meses de primavera, y también en las clases de educación física”.

En cualquier caso, el doctor García Núñez ha recordado que tanto de manera preventiva como de forma terapéutica, se puede prescribir un tratamiento que mitigue los síntomas. El empleo de antihistamínicos, corticoides nasales e inhaladores son herramientas que reducen los síntomas y pueden prevenir la aparición de nuevas crisis. Otra herramienta muy importante son las vacunas, que son el único instrumento curativo, y son efectivas en un alto porcentaje de pacientes siempre que se reúnan los requisitos tanto de sensibilización como de síntomas, para recibirlas.