Isabel Guerrero: “Nuestra forma de trabajar ha tenido que cambiar, pero lo que no han cambiado son las necesidades y el fin de Adevida”


Isabel Guerrero./Foto: BJ
Isabel Guerrero./Foto: BJ
Isabel Guerrero con una voluntaria y una colaboradora de Adevida./Foto: BJ

“Los tiempos están cambiando, pero las necesidades -la infancia digna y la maternidad digna- no cambian ni debe cambiar. Nuestro fin es que eso sí se mantenga, que es el fin de Adevida”. Ese el principal mensaje que traslada Isabel Guerrero, la presidenta de la asociación en Córdoba. Durante la siguiente entrevista, la responsable nos da las claves del trabajo que vienen realizando, la labor del voluntariado, la necesidad de reinventarse para conseguir fondos y de cómo han crecido las peticiones de ayuda. Para ello, el Baratillo de Navidad se ha transformado en catálogos, que pueden consultarse en las redes sociales y que están teniendo una gran acogida.

Guerrero muestra su gratitud a los voluntarios, a las instituciones, a las personas y a la parroquia de la Trinidad que les ha cedido espacio para desarrollar esta impagable labor. El coronavirus no ha podido con la determinación de Guerrero y su equipo, con la vida digna que regala Adevida a tantas madres y a sus hijos.

Llevan unas semanas con el ‘Baratillo de Navidad’.

Estamos en unos tiempos en que nos debemos adaptar a los nuevos tiempo. Adevida Córdoba realiza muchos eventos, pero se han anulado y nos hemos ido adaptando. Ha sido un sobreesfuerzo, porque el Baratillo se iba a realizar y era una pena que se perdiera el trabajo todas las voluntarias con estos artículos navideños. Por eso decidimos hacer unos catálogos. Y este Baratillo de Navidad va a ser desde casa. Nosotros estamos mandando por las redes sociales y WhatsApp los catálogos, con todas las fotografías de nuestros artículos, nos pueden llamar y decirnos estoy interesado en tal cosa. Tenemos diferentes sitios donde recoger los encargos. Podemos enviar, con un pequeño coste de envío, a toda España. Y ya lo hemos hecho a sitios como Madrid, Sevilla y a diferentes sitios. Lo que quiero es que todo el mundo se anime. Nuestra forma de trabajar ha tenido que cambiar, pero lo que no ha cambiado son las necesidades y el fin de Adevida.

¿Hay mucha necesidad?

Tenemos muchas más peticiones y solicitudes de ayuda de las que había antes de la pandemia. Nuestras necesidades son mayores, pero gracias a Dios tenemos un voluntariado magnífico. Lo único que queremos es seguir adelante. En los meses de confinamiento se triplicó el número de peticiones de ayuda. Muchos trabajos se están perdiendo y nos estamos encontrando con un público diferente al que teníamos. Nosotros nos centrábamos en la mujer embarazada, con riesgo de exclusión social, que quería tener a su hijo. Pero ahora nos estamos encontrando con familias enteras que nos llegan y nos dicen que “no tenemos ni para dar de comer a nuestros niños”. Y es una pena muy grande. Adevida aquí sigue luchando.

¿Cree que la sociedad está percibiendo el alcance de la crisis?

Creo que sí y nosotros, desde luego. Esas colas del hambre que ves en la tele son verdaderas. Las estamos viviendo y no sé qué solución se les va a dar. Se te caen las lágrimas y lo peor es ver a una madre o a un padre decir que no tiene para darle de comer a sus hijos.

¿Cómo han sobrellevado ese aumento de peticiones y la suspensión de las actividades presenciales?

No solo fue el Baratillo de Primavera, también teníamos concertada una comida en el Círculo de la Amistad y una fiesta para los jóvenes con las entradas vendidas y se devolvió el dinero. Nos enfrentamos a tener muchas peticiones e ingresos nulos. Hemos ido reinventándonos, pidiendo ayudas, solicitudes a empresas privadas, a la administración… y la verdad es que nos han respondido bien, pero seguimos necesitando ayuda.

La situación actual puede prolongarse hasta mayo de 2021, qué perspectivas tienen.

Vamos al día a día. Las normas van cambiando, dependiendo de cómo va el covid y nosotros nos vamos adaptando a las normas. Seguiremos organizando cosas y vamos inventando ideas y adelantándonos a que no podamos hacer actos presenciales. La cabeza nos echa humo algunos días (risas).

Ahora nos estamos encontrando con familias enteras que nos llegan y nos dicen que “no tenemos ni para dar de comer a nuestros niños”

¿El futuro está en reinventarse?

La pandemia va a cambiar mucho la normalidad que teníamos antes. Ahora mismo están hablando de vacunas, magnífico, pero no es la tranquilidad de lo que teníamos. Aunque no me guste lo de la “nueva normalidad”, todos vamos a tener que cambiar la forma de pensar y adaptarnos. No quiero ser pájaro de mal agüero, pero toda la sociedad se va a tener que adaptar a lo que nos llega.

Ha nombrado a los voluntarios en varias ocasiones ¿Cuántos son?

Más de 300. Tenemos unos grupos que están trabajando durante todo el año. El grupo de voluntariado está haciendo el catálogo de Navidad, pero durante todo el año realiza la restauración de muebles, que es el catálogo que nos falta por sacar.

Han solicitado ayudas públicas.

Teníamos un convenio con el Ayuntamiento hace unos años y se cambió a concurso: unos años se nos daba una pequeña subvención y otros no, dependiendo del concurso. Este año se ha cambiado y se le ha dado un convenio. Eso significa que es nominativo anual y ya no asistimos a concurso. Este año nos ha concedido el Ayuntamiento 22.000 euros. Es una gran ayuda, pero nos da para atender a 65 mujeres. La Diputación nos ha dado una pequeña subvención. Muchas empresas privadas nos ayudan y hemos presentado proyectos a entidades como La Caixa, Cajasur, Magtel, la Agrupación de Cofradías… Son muchas entidades las que nos han ayudado (el Colegio de Farmaceúticos, Costureras Solidarias, el Colegio La Salle) y personas que dan para escribir un libro. Es impresionante y seguimos adelante pidiendo y llamando a las puertas.

Isabel Guerrero./Foto: BJ
Isabel Guerrero./Foto: BJ

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