Una solidaridad a prueba de virus


Centenares de mujeres cosen mascarillas de forma voluntaria para paliar la falta de material

Costureras Solidarias de Córdoba. /Foto: LVC
Costureras Solidarias de Córdoba. /Foto: LVC

En los primeros días de confinamiento, Rafael Escudero puso en sus redes sociales de Instagram y Facebook puso un mensaje en el que alertaba de la falta de mascarillas. Al poco, contaba con la adhesión de unas 400 personas que se comprometían a fabricarlas de forma totalmente altruistas y ahí nace un grupo que ahora las facilita a residencias de mayores, centros de salud y hospitales de la provincia.

Ahora, al cabo de los días, un grupo de whatsapp se encarga de coordinar no sólo la elaboración de mascarillas, sino de atender diversas necesidades que han ido surgiendo con el paso de tiempo, como ropa o material diverso. Escudero explica que partieron de cero, sin saber cómo había que hacer este elemento que de la noche a la mañana había hecho valer su importancia para evitar la propagación del coronavirus.

Unas enfermeras les informaron de la manera de hacerlas lo más válidas posibles, con tejido doble de algodón y una abertura superior para la introducción del filtro de tejido no textil (TNT). “No son efectivas al cien por cien, pero es algo psicológico”, añade. Uno de sus primeros encargos fue de la BRI-X de Cerro Muriano. Les entregaron 1.800 mascarillas y en prueba de agradecimiento hicieron un vídeo que se hizo viral, lo que puso sobre ellos la atención no sólo de la capital, sino también de localidades de la provincia. Este grupo, llamado Costureras Solidarias de Córdoba se ha encargado de formar a otros grupos en Alcolea, Villarrubia y Almodóvar, que ha funcionan de forma autónoma.

Escudero informa de que en la actualidad están dando cobertura al Hospital Reina Sofía y al Colegio Mayor Séneca, donde se encuentran las personas sin hogar. Este último centro, además, presenta otras necesidades que desde Costureras Solidarias de Córdoba intentan mitigar, como es la de ropa de hombre, así como material de escritura y dibujo con el que entretener las horas del confinamiento.

Además, agentes de la Policía Local, Policía Nacional, bomberos y UME usan las mascarillas elaboradas por este grupo cordobés, así como también a taxistas y cajeras de supermercado, entre otros colectivos que están en contacto con el público. 

Varios talleres de costura cordobeses se han prestado a colaborar en esta iniciativa solidaria y Ana Díaz es la encargada de coordinar a todas las costureras, cuyo número se aproxima a las 200. También, todos colaboran con todos a la hora de suministrar los materiales o de repartir las mascarillas. En este caso el grupo de WhatsApp es fundamental a la hora de coordinar esto, a lo que se prestan taxistas, policías o ambulancias.

Para un mejor desarrollo de su misión, han establecido un protocolo de funcionamiento para evitar la propagación del coronavirus: desde la desinfección de las máquinas de coser, a trabajar con guantes y mascarillas, aunque después haya que lavar todo a alta temperatura.