Todos unidos contra el ictus


La mayoría de los pacientes ingresados en la unidad de ictus tienen más de 65 años, pero cada vez hay pacientes más jóvenes

Acto sobre el ictus en el Reina Sofía.
Acto sobre el ictus en el Reina Sofía. /Foto: LVC

El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha acogido este martes la II Jornada Provincial ‘Día Mundial del Ictus’, en la que profesionales de las diferentes especialidades implicadas en la atención de esta patología, asociaciones, pacientes y familiares se dan cita para avanzar en su abordaje.

Acto sobre el ictus en el Reina Sofía.
Acto sobre el ictus en el Reina Sofía. /Foto: LVC

Según ha indicado la Junta en una nota, el encuentro, organizado por el Grupo Provincial de Ictus de la Delegación de Salud y Familias, persigue poner en valor el trabajo colaborativo de los diferentes equipos profesionales de la provincia que trabajan para ofrecer al paciente la mayor calidad asistencial posible.

La delegada de Salud y Familias de la Administración autonómica en Córdoba, María Jesús Botella, ha asistido al encuentro destacando la importancia de que “exista una coordinación real entre los diferentes equipos asistenciales de atención primaria, atención hospitalaria y la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) 061”.

Esto, según ha expresado “garantiza que, desde el primer momento, desde la ambulancia, los profesionales puedan poner en alerta al hospital de referencia para que cuando el paciente llegue al centro haya un equipo multidisciplinar esperando para tardar el menor tiempo posible en decidir y suministrar el tratamiento oportuno”.

En esta línea, la delegada ha destacado también el trabajo clave que se realiza “desde el entorno familiar, apoyando en la recuperación, así como desde el asociacionismo, con colectivos como Acodace (Asociación Cordobesa de Daño Cerebral Adquirido), que ofrecen un conjunto de servicios complementarios a la atención sanitaria”.

Las jornadas han comenzado de la mano del coordinador provincial de ictus y neurólogo del Hospital Universitario Reina Sofía, Roberto Valverde, quien ha dado paso al presidente de la Acodace Antonio Galindo. Tras su ponencia, el coordinador regional de Código Ictus EPES, Francisco Aranda, y la coordinadora del Servicio Urgente de Atención Primaria y directora del Servicio de Cuidados Críticos y Urgencias del Distrito Sanitario Córdoba y Guadalquivir, María Dolores Galiani, han profundizado en el ‘Código Ictus’ explicando qué es, cuándo se activa y qué mejoras aporta al paciente.

Además, la responsable de ictus del Hospital Infanta Margarita de Cabra, Fuensanta Soriano, ha explicado el funcionamiento de los equipos de ictus en los hospitales comarcales y, Salvador Castilla especialista de Urgencias, se ha centrado en el papel que juega el servicio de Urgencias.

Las jornadas también han hablado del funcionamiento de la Unidad de Ictus, de las Unidades de Cuidados Intensivos, del trabajo que se desarrolla desde Medicina de Familia, de la importancia de la nutrición y de qué fases y especialidades están implicadas en la rehabilitación del paciente, gracias a la participación de ponentes como Sara Gómez, María Dolores Bautista, Jorge Martínez, Alfonso Calañas, Jesús González, Esmeralda Sillero, María José González y Nieves Muñoz. El encuentro se cerrará con la experiencia de Rafael Jiménez, paciente que ha superado un ictus.

SÍNTOMAS DE ALERTA

Según ha explicado el coordinador provincial de ictus, Roberto Valverde, “cuando se detecta que una persona está sufriendo un ictus, se activa código ictus. En ese momento, los compañeros del 061 tienen el objetivo de trasladar en el menor tiempo posible al paciente mediante helicóptero o ambulancia al Hospital Reina Sofía”.

A continuación, desde el equipo móvil, el médico del 061 avisa al neurólogo de la Unidad de Ictus para preparar la sala de TAC craneal. Cuando el paciente llega al hospital, el neurólogo de la Unidad de Ictus recibe al paciente en la puerta de Urgencias y le acompaña junto a los facultativos del 061 hasta la sala de TAC, donde coinciden con el radiólogo de guardia y el neurorradiólogo vascular.

En ese momento, entre los cuatro, se decide el tipo de tratamiento urgente que va a recibir el paciente tras valorar las imágenes del TAC craneal. “De esta manera se consiguen reducir los tiempos para que al paciente con ictus se le administre el tratamiento intravenoso o se le realice terapia endovascular urgente lo antes posible para salvarle la vida y reducir la probabilidad de secuela neurológica”, ha señalado Valverde.

En este sentido, ha recordado que “‘Tiempo es Cerebro’, ya que por cada 15 minutos ahorrados hay un cuatro por ciento de reducción de mortalidad, un cuatro por ciento de descenso de sangrado cerebral y un cuatro por ciento de mejora de la independencia funcional tras el alta hospitalaria”.

En este escenario, el coordinador provincial de ictus recuerda que “el 90 por ciento de los casos de ictus se podrían evitar con una adecuada prevención, llevando una vida saludable y evitando o controlando los factores de riesgo”.

PERFILES

La mayoría de los pacientes ingresados en la unidad de ictus tienen más de 65 años, pero, según ha destacado Roberto Valverde, “cada vez estamos atendiendo a pacientes más jóvenes con edades comprendidas entre 30 y 50 años”. Concretamente, en los últimos 20 años ha aumentado un 25 por ciento el número de casos de ictus entre las personas de 20 a 64 años, aunque el 85 por ciento de los pacientes que sufren ictus tienen una edad superior a los 65 años.

Además, el neurólogo ha subrayado que “a consecuencia del aumento de la esperanza de vida y del mal control de los factores de riesgo modificables (hipertensión, diabetes o hábitos tóxicos) se está incrementando la incidencia de ictus en nuestro país y se están tratando a pacientes más longevos por llegar a edades superiores a 85 años, con una buena calidad de vida”.

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