Rafael Barón: “Mientras no entendamos que lo bueno para los Patios es bueno para la ciudad, la fiesta estará en peligro”


El presidente de Claveles y Gitanillas habla sobre el futuro de las casas antiguas, la necesidad de ayuda institucional o cómo celebrar los 100 años del concurso, que no es ajeno a las tecnologías

Rafael Barón
Rafael Barón, presidente de Claveles y Gitanillas, en su casa de Pastora, 2. / Foto: Claveles y Gitanillas
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Rafael Barón, presidente de Claveles y Gitanillas, en su casa de Pastora, 2. / Foto: Claveles y Gitanillas

El nuevo aire del otoño ha comenzado a entrar en los patios cordobeses que, después de un largo y duro verano que achicharra las flores y deja estos espacios descoloridos por más cuidados que reciban, ahora recuperan el aliento y la vida gracias a quienes más los quieren: sus dueños. De igual manera, también recupera su ritmo habitual la Asociación de Patios, Rejas y Balcones Claveles y Gitanillas que, después del impasse estival, ha entregado sus distinciones anuales, ha celebrado su concurso de pintura, cuya exposición de obras da inicio este lunes 7 de octubre, y ha reelegido, el 10 de septiembre, como presidente a Rafael Barón Jiménez (Córdoba, 1972), que lleva en el cargo desde 2015.

Ahora que la actividad fluye de nuevo, La Voz de Córdoba acude al patio de San Juan de Palomares, 11, sede de Claveles y Gitanillas, para hablar con Barón sobre la fiesta de mayo, la vida de los patios el resto del año, su pasado y su futuro y los proyectos que tiene en manos para su nuevo mandato, durante el que se celebrará el Centenario de la Fiesta de los Patios. Así, esta entrevista se realiza el viernes 4 de octubre en un patio en el que ya siempre se echará de menos su identitaria palmera y mientras se encuentra en pleno zafarrancho para que luzca por la noche esplendoroso para la entrega de premios de la asociación. Allí encontramos a Rafael, que es dorador-restaurador y florista, vestido con ropa de trabajo y las manos manchadas de mantillo mientras repone flores.

– Aquí el presidente es el primer servidor.

– Debemos dar ejemplo. Los patios son una cosa de todo el año, no una labor de dos días antes del concurso. Entonces, para que el patio esté en condiciones ahora que se ha calmado la calor, está refrescando por las noches y las plantas van a ir aclimatándose a este otoño tardío, ya podemos ir reponiendo todas las que se nos han muerto en el verano, que es el problema que tiene Córdoba, que al final no sabemos ni cómo sobreviven algunas.

– Y por si fuera poco el trabajo que le da su patio, se mancha las manos en el de la asociación.

– Claro, esto no es una asociación de figurar, sino de trabajar y nosotros somos trabajadores de las plantas y las macetas. En nuestros ratos libres aportamos lo que podemos, sobre todo cuando tenemos una sede en la que debemos llevar a cabo el mantenimiento que es lo que acordamos con Vimcorsa cuando nos la cedió. Ahora estamos preparándonos para las fiestas de Navidad que están al caer aunque parezca mentira.

– ¿El patio siempre pide más?

– El patio siempre pide cuidado. Las plantas son seres vivos metidos en una maceta, luego si tú no las cuidas, se mueren. No es lo mismo que la planta que vive en la tierra que va buscando con sus raíces la humedad, la maceta es lo que tú le eches. Mi abuela lo decía muy bien: son señoritas a las que servir. Cuando llueve mucho los vecinos te dicen: “Qué bien ya no tienes que regar el patio”, y eso es falso, el agua de lluvia no riega la maceta, hay que estar pendiente de ellas siempre y últimamente con el calor que hace y las plagas que hay se ha duplicado el trabajo. Con el calor se nos pierden muchas plantas y tenemos que estar constantemente reponiendo, aunque también tenemos la suerte de que en Córdoba existen buenos viveros que están comprometidos con nosotros y recuperan plantas de patios y saben cuándo vamos a sembrar y nos tienen plantera buena. Porque el patio no es solo regar y barrer el suelo, hay que fumigar, abonar, pintar la maceta…

– ¿Son agradecidas las flores?

– Hombre, cuando entras en abril y mayo al patio te lo agradecen con esa magnifica floración. Aquí tenemos un limonero magnifico -bajo el que estamos hablando- que nos echa unos limones de campeonato. Cada planta tiene su agradecimiento y por supuesto no nos olvidemos de que lo que respiramos es oxígeno y eso no lo da nada más que la planta verde.

“Si desde las instituciones públicas se hace un buen programa de protección y salvaguarda de estos espacios, las casas se mantendrán”

– ¿Por qué quiere usted tanto a los Patios? ¿Es herencia familiar o ha iniciado una saga?

– Es cierto que mi abuela paterna vivía en un patio y la materna tenía unos balcones de flores que siempre me enseño como cuidarlas, así que creo que es un poco herencia familiar y luego enamoramiento total. Cuando en mi adolescencia visitaba con mis amigos las fiesta populares de Córdoba: Carnaval, Cruces, Feria y Patios, me enamoré, y cuando busqué una vivienda mi primera opción fue buscarla con patio. Me costó trabajo pero al final lo hemos ido consiguiendo y hoy en día tenemos un patio que casi es referente en la fiesta popular -se refiere a su casa de Pastora 2, donde se le realizan las fotografías para la entrevista y que ha ganado desde 2002 un total de 5 primeros premios, 2 segundos, otros 2 terceros y 7 accésit-.

El 2 de agosto pasado moría a los 79 años Elisa Pérez, propietaria del patio de Pozanco, 21, que deja a la fiesta y el concurso huérfanos en la medida en que esta querida mujer se lleva consigo las vivencias de una época pasada.

– Rafael, ¿se van perdiendo los referentes?

– Los referentes siempre están porque gracias a la hemeroteca puedes ver lo que opinaban de los patios y las historias que contaban de sus vivencias. Gracias a los vídeos y fotografías recuerdas a esas personas y, sobre todo, en la memoria. Yo tengo como recuerdo al final de ese largo pasillo ver a Elisa sentada en su hamaca con una maceta siempre trasteándola que se la llevaba su sobrino Carlos. Aunque esas personas se pierdan, que son herencia de tradición, yo creo que su memoria va a estar siempre presente porque todos los estudiosos que quieran van a tener documentación. Eso es una cosa buena que habéis hecho siempre los medios de comunicación, mantener la memoria viva de estas personas.

– Y a las casas de las personas que van falleciendo, ¿qué futuro les espera?

– Ahí es complicado responder porque el futuro depende de la persona que la coja. Si desde las instituciones públicas se hace un buen programa de protección y salvaguarda de estos espacios, se mantendrán. Si se crean ayudas a la rehabilitación, se mantendrán. Lo que es difícil es que las personas privadas por iniciativa propia quieran recuperar una vida que ya está pasada de moda. Porque hay mucha gente que rememora las vivencias de otro siglo en el patio como una cosa idílica y eso era pobreza y miseria, porque era hacinamiento, familias que vivían en una habitación y usaban el patio porque no había donde estar. En una sociedad del siglo XXI no podemos volver atrás, lo que sí podemos es mantener los edificios, rehabilitar los interiores, creando espacios adaptados a la nueva forma de vida y que la gente aprenda que un patio también es un espacio de ocio y que vivir en él es una manera de relacionarte con la naturaleza, en tu misma casa puedes tener naturaleza, eso es lo bonito y lo que falta mucho es educación. Yo creo que con la educación podemos llegar a conseguir una nueva generación que haga ese relevo generacional del que tanto se habla.

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Rafael Barón junto al surtidor de su patio. / Foto: Claveles y Gitanillas

– Con las nuevas generaciones llega, como dice, un nuevo modelo de vida. ¿También de fiesta?

– Bueno, yo creo que el modelo de fiesta de patios tiene poco de evolución en el sentido de que es un espacio bellísimo que se visita y se disfruta. El cambio ha venido con la aparición de los ‘instagramers’, los ‘youtubers’, y todo el mundo se quiere echar fotos, los ‘selfies’ que son un peligro para los patios porque están más pendiente de su foto que de la planta que están tronchando por detrás. Entonces hay una nueva forma de visitar los patios a través de las redes sociales, pero la fiesta como tal ha cambiado muy poquito de como se configura un poco en los años 50 y 60 del siglo pasado.

– Me habla de nuevas tecnologías, ¿qué pueden hacer por los patios?

– Pueden difundir la cultura de los patios que es muy interesante, nosotros en la asociación, hace muchísimos años, creamos una web que se renovó y que hemos vuelto a renovar porque las tecnologías avanzan a velocidades vertiginosas. Así que ahora tenemos una nueva web –patiosdecordoba.es-, gracias a la empresa Creatia, que está muy adaptada a todas las visitas porque está en cinco idiomas. Va a ser complicado que la gente no conozca la asociación de patios. Por otro lado, las nuevas tecnologías han hecho que se creen rutas virtuales para ver los patios, con vistas en 360 grados para visitar un patio todo el año. Las nuevas tecnologías pueden hacer muchas cosas en los patios. Todavía regar las macetas no, pero todo se andará, ya mismo inventarán un ‘dron’ que te vaya regando maceta por maceta.

“Hay una nueva forma de visitar los patios por redes sociales, aunque los ‘selfies’ son un peligro porque están más pendientes de su foto que de la planta que están tronchando detrás”

– Hablaba antes de formación. ¿Existe entre los cordobeses cultura de los patios?

– Hace muchos años el Ayuntamiento creó un programa educativo en el que han traído a niños con los colegios. Eso ha ayudado mucho. Igualmente, desde que comenzamos la Navidad en los patios también la gente los visita con niños por ser vacaciones y eso ha creado una cultura de los patios. Yo en mi casa atendiendo al público y veo que están viniendo muchas pandillas de gente joven de una manera muy ordenada, no como cuando nosotros empezamos que coincidía con la Cata del Vino y salía la gente de la Cata y se iba a ver patios con la botella, en este caso vienen exclusivamente a ver los patios. Yo ahí veo una esperanza, un futuro, pero hay que trabajarlo más y no solo en los colegios, sino en  los institutos, crear una cátedra de los patios que luego vaya por institutos explicando. Tengo una idea que quiero poner en marcha en la asociación coordinada con el Ayuntamiento que es llevar a personas mayores a dar charlas en los institutos, que ellos hablen de su experiencia en el patio, de su forma de vida, por qué lo montan, la ilusión que les hace y eso es bueno para estas personas que transmiten sus conocimientos y para los alumnos que van a conocer una experiencia de vida.

Rafael Barón contesta a las preguntas de La Voz de Córdoba mientras va de un lado a otro del patio de San Juan de Palomares cogiendo tiestos vacíos de las blancas paredes y llevándolos a una mesa en la que tiene el abono y nuevas flores en recipientes de plástico que trasplanta a los de barro. Lo hace con una agilidad y una soltura solo propia de quien sabe de este oficio. Como la matrona que se desenvuelve con un recién nacido tierno y delicado entre las manos sin dañarlo un ápice, él maneja las flores con rapidez sin troncharle un solo tallo y sin que se le caiga un solo pétalo. Y así repone decenas de plantas.

– Antes en los patios se bailaba y se cantaba ¿Qué queda de ese origen?

– Eso se sigue haciendo pero tenemos el problema de la masificación. Antes lo horarios eran muy distintos, el patio no se visitaba de día sino al caer la tarde cuando los vecinos habían limpiado y regado y a mí me han contado personas muy mayores que muchas veces les amanecía de fiesta y los turistas se implicaban. Hoy en día hay horarios establecidos y la masificación hace que la gente no pueda distenderse en el patio, pero todavía vienen coros que traen su tapeo y bebida y cantan y la gente baila, eso sigue pasando. Ahí no tenemos mucha variación.

– Cada vez hay más patios modernos o renovados que de arquitectura antigua. ¿Esa tendencia quién la puede invertir?

– Las casas viejas se van a ir restaurando porque si no, no se van a mantener en pie y se tienen que adaptar a la vida actual. Va a ser más complicado que haya casas antiguas intactas y siempre se van a ir construyendo nuevas casas, el balance es muy complicado. Lo que sí hay que hacer es que las que tenemos se conserven y no se puedan tocar. Eso es una labor de la Administración, creo que hay una normativa de Urbanismo en la que se prohíbe modificar las casas de más de 70 años, se tienen que mantener fachadas, el patio es indispensable, cuando construyes en el casco histórico un tanto por ciento del solar tiene que estar dedicado a patio… eso es muy interesante. Que a lo mejor tenemos que buscar fórmulas más rígidas para que las casas antiguas no se puedan tocar, pues quizá sí.

“Tengo una idea que consiste en llevar a personas mayores a dar charlas en los institutos, así ellos cuentan por qué preparan su patio, su ilusión, y los alumnos van a conocer una experiencia de vida”

-Ya que habla de la Administración, el Ayuntamiento  a través de Vimcorsa hace años se hizo con casas antiguas como ésta en la que estamos de San Juan de Palomares y las rehabilitó, pero eso dejó de hacerse. ¿Debería el nuevo gobierno municipal recuperar esa fórmula?

-Depende. Yo estoy de acuerdo con lo que se ha hecho que se ha comprado y rehabilitado. Luego ya lo que hay que ver es si se usan bien o no. Si es para crear viviendas sociales en las que quienes van a habitarlas se van a comprometer a cuidar del patio y mantenerlo y abrirlo para la fiesta, me parece una idea perfecta, pero si van a dar la casas como si fuera un bloque de pisos normal y no van a mantener el patio, pues estamos manteniendo un edifico antiguo pero no sirve para la fiesta. Lo que hay que hacer es buscar más fórmulas de participación para que la gente tenga interés por participar en el concurso y de esa manera ellos mismos van a mantener las casas. Hay casas que se han mantenido por la fiesta. Hay una anécdota que en la calle Polacas número 2 había una casa patio que ahora mismo está destrozada, no tiene nada que ver con lo que fue, pero que en el año 79 el dueño quería echar a los vecinos y le puso unos puntales para que la declararan en ruina. Los vecinos lo que hicieron fue presentarla al concurso y ganar el primer premio y entonces el Ayuntamiento no la declaró en ruina, aunque a los pocos años el dueño los fue echando y la casa está ahora derrumbada.

– ¿El Centro de Interpretación de los Patios de Trueque ha fracasado?

– Está cerrado, ayer me enteré que lleva diez días cerrado. Hay cosas que no entiendo y me gustaría que dieran una explicación porque nosotros lo estamos difundiendo, nos pregunta gente de touroperadores y de grupos que cómo se pueden visitar los patios. Me quedé sorprendido y he intentado informarme pero lo único que me han dicho es que han tenido que cerrarlo porque no tienen personal y eso es una pena porque ahí se ha invertido muchísimo dinero porque había un presupuesto destinado a eso y no se ha hecho bien, quién lo ha hecho mal no lo sé pero de que no se ha hecho bien estoy seguro. Y eso tenemos que arreglarlo de alguna manera porque es una lástima que el dineral que se ha gastado esté sin explotar cuando debería estar entre los museos de la ciudad y debería tener una promoción porque había dinero para eso y no sé en qué se ha gastado, porque han estado cuatro años intentado hacer las cosas y no se han hecho. Me gustaría que dieran alguna explicación. Habría que pedir explicaciones porque muchas veces no es que robes y te lleves dinero, sino también que malgastes y hagas mal uso de lo que te han encomendado.

“Me gustaría que dieran alguna explicación de por qué está cerrado el museo de Trueque, 4; no sé quién lo ha hecho mal, pero de que no se ha hecho bien estoy seguro”

– ¿El nuevo gobierno local de PP y Ciudadanos se ha acercado ya a ustedes?

– Sí, claro, hemos tenido varias reuniones y una de las cosas que se ha hecho es prácticamente cerrar la Navidad en los Patios. Hemos hablado de ese tema, se ha concretado como queríamos que se hiciera y nosotros por ahora vamos muy bien. Con la anterior delegada tuvimos un trato cordial y estupendo y con la nueva, Marián Aguilar, estamos muy contentos. Ha conocido nuestra sede, ha formado parte del jurado del concurso de pintura y por ahora bien. Por supuesto nos encantaría tener una reunión con el señor alcalde para presentarnos y que conozca nuestras inquietudes pero estoy seguro de que a través de Marián estará bien informado.

– ¿Y que le van a pedir a José María Bellido?

– Yo me presenté de nuevo a presidente porque quiero que se hagan muchas cosas para el año 2021 que es el centenario de la Fiesta de los Patios, y para hacerlas hay que estar al pie del cañón. Desde la asociación creemos que es una fecha tan importante, que coincide además con nuestro 25 aniversario, que nos parece que hay que dedicarle muchos recursos y mucho tiempo a esta efeméride porque no todos los años se cumplen 100 años y menos de una fiesta Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Creemos que tienen que estar presentes poderes públicos, ciudadanía, empresas y muchas asociaciones con las de patios al frente de lo que se haga. Me gustaría explicarle al alcalde el proyecto que ya tenemos un poquito madurado, que hemos creado una comisión para poner negro sobre blanco y poderlo presentar y que todos se vayan acogiendo. Porque, al fin y al cabo, aunque los patios sean casas privadas que se ven una vez al año, son reflejo e imagen de la ciudad en el mundo y generan un volumen de publicidad y marketing en todo el mundo que el Ayuntamiento no podría pagar. Creemos que nos merecemos un poco de atención y también porque somos garantes de una tradición que va a cumplir cien años y tenemos que estar todos a una para que esto sea una efeméride importante.

“Me gustaría que el Centenario de los Patios fuera para Córdoba como la Capitalidad Cultural, que la gente se ilusione y la ciudad aparezca en el mundo como algo poderoso y potente”

– Hábleme de proyectos, de qué se podría hacer.

– Soñando, me gustaría que fuera como la Capitalidad Europea de la Cultura, con esa ilusión que todos tuvimos por intentar conseguirlo sin mucha gente saber qué era eso. La ciudad se ilusionó, y un poco en ese sentido es lo que nos gustaría crear. Con varias actividades, escenarios, historias… para que la ciudad se involucrara y apareciera en el mundo como algo poderoso y potente. Primero vamos a presentar los proyectos a quien tenemos que presentárselo en privado y luego se hará público.

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Barón, ante la capilla de la Virgen de la Salud en su patio de Pastora, 2. / Foto: Claveles y Gitanillas

– ¿Cómo colabora actualmente el Ayuntamiento con los propietarios de patios?

– En principio lo único que teníamos era una ayuda de Emacsa que era insuficiente porque era un poco irrisoria ya que se suponía que nos descontaban el 50 por ciento del recibo del agua pero era falso porque solo tenía influencia en los dos primeros tramos que son los más baratos pero ningún descuento en la cantidad que nosotros gastamos. He hablado con el gerente de Emacsa y está muy volcado en ayudarnos. Además, el año pasado conseguimos un descuento en el recibo del IBI que es una ayuda, con un 95 por ciento de bonificación para los patios que se presentan al concurso.

– Antes había ayudas a la rehabilitación de viviendas.

– Queremos retomar las ayudas de Vimcorsa que se perdieron en el anterior mandato porque es importantísimo. Eran unas ayudas que te daban para rehabilitar las casas con una aportación de un tanto por ciento del coste y te obligaban a estar tres años participando en el concurso. El nuevo gerente de Vimcorsa con la anterior Corporación que puso Alba Doblas vio que había que destinar ese dinero a otras cosas y las anuló. Yo se lo he comentado a Salvador Fuentes y vamos a mantener una reunión y están receptivos, vamos a intentarlo conseguir. Es una cosa buena para los patios y cuando las cosas son buenas para los patios son buenas para la ciudad. Hasta que no entendamos y memoricemos ese binomio, la fiesta de los patios estará en peligro. No es que vayan a desaparecer las casas pero la forma de abrirlos y enseñarlos y que la gente disfrute y atraigan turismo, que al fin y al cabo la ciudad se nutre mucho del turismo, eso sí puede dejar de existir. Porque a mí me da igual que me estrujen pero me tienen que dar ayudas porque si no, lo cierro. Ese equilibrio tenemos que conseguirlo de alguna manera.

“En cuatro años puede haber 15 patios menos en concurso; tenemos que buscar incentivos para la gente. Queremos que vuelvan las ayudas para rehabilitar viviendas y que aumente el accésit”

– Porque mantener una casa tiene un coste importante.

– Solo en mantenimiento básico, un patio medio rondaba en un estudio que se hizo los 6.000 euros. Si la subvención por participar en el concurso está en 3.000 para los grandes, aunque ganes un premio jamás llegas a ese dinero. Ahí va mucho también el trabajo que hacemos los cuidadores. Por eso una de las reivindicaciones que tenemos para el concurso del año que viene es que el accésit por participación tiene que aumentar para que merezca la pena presentarse porque ahora mismo tenemos un parque flotante de patios que se van presentando pero ya tenemos uno menos por la muerte de Elisa, una familia que está mal de salud este año no se ha presentado y el que viene tampoco, y otra familia que tampoco se presenta porque va a dejar la casa. Así que aunque ahora mismo tenemos 50 patios, en tres o cuatro años puede haber 15 menos de repente y tenemos que buscar incentivos para que la gente quiera participar. Porque el problema está en que si no hay incentivos, la gente se va a ir retrayendo porque esa idea de la abuelita que abría el patio, que lo cuidaba por amor al arte, ya se ha perdido. Incluso antiguamente lo hacían porque si ganaban un premio era un ingreso muy importante para la casa. Recuerdo haber leído en la hemeroteca sobre una casa con veinte familias que con el premio le compraban zapatos a los niños para la Feria. El cambio generacional es importante pero si no hay ayudas que incentiven, da igual que entre gente joven porque no les va a interesar presentarse al concurso y abrir el patio.

– Usted fue el creador de la primera ruta de patios fuera de concurso de pago bajo el título ‘Descubrir los Patios cordobeses’. Luego han surgido más. ¿Se han convertido los patios en un negocio?

– (Ríe mucho durante unos segundos) Ojalá porque estaría rico con lo que trabajo. A mí no me gusta mezclar mi parte de asociación y mi vida privada. Yo contesto porque no me causa ningún problema, pero quiero que se quede claro que nunca he pretendido aprovecharme de mi cargo para mi empresa. La pretensión de nuestra ruta era dar la oportunidad a gente que por desgracia no puede venir durante la fiesta de los patios en mayo a disfrutar en otra época y colaborar con patios que a los que le hace falta esa ayuda extra porque es interesante para poder mantenerlos. También dar una oferta turística que no tenia la ciudad, esa era mi intención primitiva, luego es verdad que han visto que es una idea buena que la han ido haciendo a su forma en otros sitios de la ciudad y me parece lícito que cada uno haga con su casa lo que quiera siempre que la calidad esté por delante de otras cosas. Por eso nosotros en verano no abrimos, hay que vigilar que cuando se haga una iniciativa de este tipo las cosas sean en condiciones.

En este punto, Rafael Barón para un momento la entrevista para darle indicaciones a un chico joven que está ayudando junto a Mercedes, otra socia, a preparar el patio de San Juan de Palomares.

– Veo que hay continuidad…

– Sí, claro, Santiago Hernández es del patio de Zarco, 13 heredero de su abuela de la tradición de los patios y ha entrado en la nueva junta directiva y nosotros estamos encantadísimos. Nos gustaría que entrara más gente joven pero es muy díficil porque una casa en el Casco Histórico vale mucho dinero y una con patio, más, y el mantenimiento es costoso. La gente joven lo que quiere es un pisito que lo recoja en un momento y luego irse de fiesta y es complicado.

“Siempre se dice que las Rejas y Balcones son las hermanas pobres de los patios, pero la verdad que son las que más se disfrutan, ya que al estar asomadas a la calle se pueden ver tras el concurso”

-Me hablaba de los objetivos de la ruta de los patios previo pago.

– Nuestra intención no era solo que los visitantes vieran el patio, sino también que conozcan su historia, cultura, tradiciones aunque no sea mayo. La gente los ve bonitos porque el que no los ha visto en mayo no nota la diferencia. Quienes vienen lo disfrutan muchísimo, he tenido muchísimas experiencias, pero a mí la ruta no me da más que quebraderos de cabeza y gastos, he cubierto gastos, no he ganado dinero con la ruta. Pero lo disfruto tanto cuando me llaman y me dicen que lo han pasado sensacional, cuando vienen cordobeses que traen gente de fuera y cuando acaba la ruta te dicen que no sabían nada de los patios pero que tienen una historia tan bonita… esa es la satisfacción y la ganancia que yo tengo con mi ruta.

– Además, contribuye a traer gente fuera de la temporada alta.

– Muchísimo, pero no tenemos apoyo ninguno institucional ni siquiera para publicidad, el problema es que estamos en la Axerquia norte que es el culo del Casco Histórico y aquí no mandan a nadie. Teníamos el museo de Trueque, 4 y se ha cerrado. Yo había ya contactado con empresas para que trajeran turistas a Trueque.

– Siempre que se habla de su asociación nos centramos en los patios, pero también agrupan a Rejas y Balcones. ¿Se les presta la suficiente atención en mayo por parte del público?

– Aunque siempre se dice que son las “hermanas pobres” de los patios, la verdad que son las que más disfrutan cordobeses y turistas, ya que al estar asomadas a la calle se pueden ver durante mucho más tiempo de lo que dura el concurso.

– ¿Y de qué salud gozan las Rejas y Balcones? ¿Es buena?

– La verdad es que hay muchas más rejas y balcones adornados por las calles de Córdoba que las que concursan, pero es difícil saber porque no participan muchas de ellas, en general siempre se cubre el cupo que el Ayuntamiento establece en las bases por presupuesto. Pero nos gustaría que participaran muchas más y que además estuvieran reconocidas como se merecen.