Una discusión que pudo tener mal final

68

Los insultos entre el conductor del coche y el motorista fueron profusos y vienen a incidir en la necesidad de un cambio de actitud al montarse en un vehículo

La agresividad al volante es una de las situaciones más comunes de las que se dan en las calles de una ciudad como Córdoba y en casi todas las ciudades del mundo. Las discusiones de tráfico suelen venir motivadas por el estrés, la falta de empatía, errores y un buen número de condicionantes que afectan a los conductores.

Esta semana, a buen seguro, se han producido numerosas discusiones en las calles cordobesas, como la que recogió La Voz en la intersección de las calles 12 de Octubre y Reyes Católicos. Los insultos entre el conductor del coche y el motorista fueron profusos, por dirimir quien tenía preferencia, y vienen a incidir en la necesidad de un cambio de actitud al montarse en un vehículo.

Afortunadamente, esa discusión no llegó a mayores, pero para paliar este problema tan extendido, Auto 10 daba una serie de consejos como “si te ves en un conflicto entre dos partes, hay una alta probabilidad de que parte de la culpa sea también tuya”. A lo que hay que se añadía que es positivo dejar al otro conductor que pase y “se salga con la suya no te va a perjudicar el resto del día “. Llamar a la Policía, no mantener el contacto visual, no dejarse provocar y no tomar actitudes que se puedan interpretar como represalia eran otros de los consejos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here