Una llamada que puede salvar vidas


El Teléfono de la Esperanza atendió en Córdoba en 2018 al doble de personas que el año anterior, algunas con riesgo de suicidio, que es como murieron 73 personas de la provincia en 2017

Teléfono Esperanza
Una voluntaria del Teléfono de la Esperanza atiende una llamada. / Foto: LVC
Teléfono Esperanza
Una voluntaria del Teléfono de la Esperanza atiende una llamada. / Foto: LVC

Hay futuro, hay motivos para seguir, hay esperanza, hay vida. Los problemas puntuales o mantenidos en el tiempo no tienen por qué ser causa para tirar la toalla, todo el mundo pasa una mala racha. En el Teléfono de la Esperanza lo saben bien y por eso están para atender a todo el que pase por una dificultad llegando incluso en algunos casos a no tener ganas de vivir. Este servicio es una de las tablas de salvación que existen para quien se encuentre en apuros. Tan solo hay que llamar a cualquier hora del día y cualquier día del año a alguno de sus teléfonos que son gratuitos, el 957470195 o el 717003717, para ser escuchado y recibir la ayuda necesaria.

En Córdoba, el Teléfono de la Esperanza atendió en 2018 al doble de personas que el año anterior. Se hizo más necesario. Y es que en la provincia cordobesa, el año pasado se recibieron 3.600 llamadas frente a las 1.800 de 2017, según datos aportados a La Voz de Córdoba por esta ONG.

Enrique Mora es su coordinador técnico y explica que las llamadas, que reciben los 30 voluntarios que hay en Córdoba, se pueden dividir en tres tipos. Las de crisis de proyecto vital en gente que se hace “la típica pregunta de por qué esta aquí, personas que no se sitúan en el mundo”, algo que “genera ansiedad e incertidumbre; otras son las de crisis depresiva y otras donde se interpreta que hay un trastorno mental grave.

Entre quienes cogen los teléfonos hay psicólogos y otras personas que se han formado en cursos que organiza la ONG para prepararlos. Y es que, según cuenta Enrique Mora, “cuando se coge el teléfono, las llamadas son muy difíciles, de personas en momentos muy críticos y hay que estar bien preparado para no venirse abajo” al responder.

Ellos no suelen dar consejos, salvo que la persona que ha llamado solicite uno o ayuda mas especifica. Pero por lo general, la dinámica es la de “que sea la persona la que por propia iniciativa cuente su historia, con sus recursos”. Así, los voluntarios intentan básicamente dos cosas: no enjuiciar a nadie y que sea quien llama el que se desahogue pero encontrado al otro lado de la línea una persona que lo escucha activamente.

Por todo lo anterior, quien lo necesite debe llamar al Teléfono de la Esperanza, porque será un desahogo, un alivio, una salida. Cuenta el coordinador técnico en Córdoba que allí “tenemos alguna que otra fórmula para cuando hay una persona en momento de crisis muy fuerte, incluso que tiene pensamiento de actuar” y quitarse la vida. En esos casos se intenta que recapacite y que se le pase el momento crítico.

Precisamente, el próximo martes 10 de septiembre es el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. En Córdoba llevaron a cabo esta práctica en 2017 (último año del que existen datos oficiales) 73 personas, según la estadística recogida por la Fundación Española para la Prevención del Suicidio, que a su vez se basa en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que en 2016 contabilizó 68 suicidas en Córdoba.

Esta es la quinta provincia andaluza en número de suicidios detrás de Sevilla (en la que más muertes por esta causa hubo en 2017, con 157; Málaga (130), Cádiz (110) y Granada (84). Detrás de Córdoba están Jaén (64), Almería (45) y Huelva (29). A nivel de España, en Barcelona fue donde más personas se quitaron la vida: 357, seguida de Madrid, con 341. Guadalajara, Palencia, Teruel y Soria y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla son los lugares donde este mal afecta menos. Por comunidades autónomas, Andalucía es la que tiene más suicidas y la mayoría son hombres (esto a nivel andaluz y también nacional), si bien las mujeres lo intentan “tres veces más” que los varones, aunque ellos “lo consuman tres veces más que ellas”, según recoge el informe de la Fundación Española para la Prevención del Suicidio, que habla de que en España hay casi el doble de muertos por esta causa que por accidentes de tráfico.

En la ONG Teléfono de la Esperanza están intentando que se haga una ley nacional para la prevención del suicidio. Enrique Mora opina que si existen leyes de trafico debería haber una para intentar que haya menos muertes por autolesión. Mientras llega es importante el trabajo de las familias. Según cuenta Mora, el núcleo familiar es importante para evitar suicidios. En este sentido, el coordinador de Teléfono de la Esperanza en Córdoba asegura que “en las familias lo primero que habría que intentar es quitar el tabú del suicidio, hay que hablarlo cuando se piense en eso, y a las personas que lo tengan en la mente no hay que decirles: ‘tú no pienses en tonterías’, sino tratarlo con ellas y escucharlas”. Además, desde el Teléfono de la Esperanza se dan consejos a quienes quieran ayudar a alguien a eliminar la idea del suicidio. 

Consejos contra el suicidio
Consejos para ayudar a evitar autolesiones

Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, esta ONG desarrollará en Córdoba capital el próximo martes una Jornada para la sensibilización y participación de la ciudadanía. Así, bajo el lema ‘Yo también soy vulnerable’, en el Bulevar del Gran Capitán (junto al edificio del Ayuntamiento que allí hay) de 10:30 a 14:00 habrá una mesa informativa y actividades participativas. Ya por la tarde, en el salón de actos del IES Luis de Góngora, a partir de las 19:30 habrá una conferencia que impartirá Juan Antonio Moriana Elvira, profesor titular del Departamento de Psicología de la Universidad de Córdoba (UCO).

A continuación se presentarán los talleres del Teléfono de la Esperanza para el próximo trimestre. Estos se llevan a cabo en su sede en la plaza de Cañero, 31 y, según explica Enrique Mora, suelen versar sobre “promoción de la educación emocional: autoestima, inteligencia emocional, pensamiento positivo y comunicación”. Están encaminados a la prevención y a que personas que están en un mal momento personal se conozcan bien a sí mismas.