Los pisos de estudiantes le ganan el pulso a las residencias


El precio del alquiler y la sensación de independencia figuran como las principales ventajas para los estudiantes.

El final de la Selectividad da comienzo a la esperada etapa universitaria y con ello a la tediosa búsqueda de alojamiento. Las dudas entre residencia o piso compartido surgen entre los estudiantes de nuevo ingreso y los más veteranos. Es una decisión que supone una estancia para los próximos nueve meses o quizás más. En este sentido, Córdoba ofrece varias opciones para alojarse en la ciudad, desde las residencias públicas y privadas a los pisos de estudiantes, siendo estos últimos los preferidos entre la comunidad universitaria.

Para empezar, la Universidad de Córdoba dispone de tres residencias públicas en su servicio de alojamiento. Se encuentran prácticamente repartidas en función de su oferta académica, situándose la Residencia Lucano en el campus de Rabanales, y cuyo precio oscila entre los 164 y los 196 euros por plaza dependiendo del tipo de habitación. La Residencia Belmez ubicada junto a la Escuela Politécnica Superior en la localidad de Belmez (no figura en el mapa) es el único Campus universitario, perteneciente a la UCO, que se sitúa fuera de la capital, pero que dispone de un servicio de desplazamiento propio. La mensualidad de una plaza en esta residencia es de 130 euros. Y por último, el Colegio Mayo Nuestra Señora de la Asunción, donde la cuota es de 680 euros mensuales para la habitación individual y de 650 euros mensuales para la habitación doble. Además, es posible optar a una reducción de este pago si se ha superado un cuantía de créditos del curso anterior, también en el caso de una estancia de dos años consecutivos, o bien por la ayuda prestada a coordinadores colegiales, decanos de planta o secretaría.  

De igual manera, Córdoba dispone de varias residencias universitarias privadas más próximas al centro urbano, como la residencia la Alegría, o a cercanas al resto de facultades de la UCO. Entre ellas cabe destacar Juyca I y II recomendables para aquellos alumnos que vaya a cursar sus estudios en el Campus de Rabanales, debido a su cercanía a la estación Renfe, o la residencia Puerta Nueva, ubicada junto a la facultad de Derecho Ciencias Económicas y Empresariales.

Situarse cerca de tu facultad, tener instalaciones deportivas, salas de ocio y lavandería son varias de las ventajas que ofrecen las residencias y colegios mayores, incluyendo el ambiente universitario que se crea en este tipo de alojamientos. Así  lo pensó Manuel, estudiante de 22 años del Grado de Comunicación de la Universidad Loyola. “Vengo de un pueblo lejos de Córdoba y en un piso iba a sentirme muy solo, así que escogí el Colegio Mayor para hacer amistades más fácilmente, a pesar de las novatadas del primer año”. El inconveniente a destacar de las residencias “es que debes cumplir con unas normas de convivencia comunes y horarios de comidas, por ejemplo”, asegura. Para Ana, estudiante de Magisterio de 21 años, y también inquilina del mismo colegio mayor afirma que “la comodidad merece la pena pagarla si puedes permitírtelo” aunque reconoce que en los últimos años del grado “son muchos los que deciden alquilan piso, porque les supone una mayor independencia”.

Por ello, otra de las opciones más recurrida entre los universitarios es compartir piso. En Córdoba existe una gran oferta en cuanto al alquiler se refiere, con unos precios bastantes asequibles. El primer paso para alquilar una vivienda es concretar el tipo que quieres. Es decir, desde la zona que te convenga, el precio máximo por el que estas dispuesto a pagar (es necesario tantear primero el terreno para comparar precios), el tamaño de la vivienda y sus características. En este último punto hay que tener en cuenta el número de habitaciones, si está amueblada o no, el tipo de certificado eléctrico con el que cuentan (es obligatorio), o si la vivienda tiene ascensor.

Las zonas más concurridas son los barrios Parque Cruz conde, Ciudad Jardín, Huerta de la Reina y La Magdalena. No hay una gran diferenciación en cuanto a los precios, pero los dos primeros son los más accesibles, ya que puedes encontrarte con una mensualidad de entre 150€ y 280€ por persona, en pisos de tres a cuatro habitaciones, sin incluir el consumo eléctrico ni la tarifa de Internet contratada. La mayoría de las viviendas exigen condiciones similares a los inquilinos que postulan para alquilar. La fianza a abonar suele ser una mensualidad completa, si hay que pagar honorarios extra a la agencia (en el caso de que el arrendador gestione el alquiler mediante este tipo de empresas) debe especificarlo en el contrato, así como los pagos adicionales que provengan de la comunidad de vecinos. Igualmente, se recomienda guardar una copia física del contrato en caso de solicitar becas para el estudio.

El método de búsqueda de piso más efectivo en Córdoba son los portales web y los anuncios en postes y farolas, sin tener que pasar por las agencias. No es muy común encontrarse con este tipo de intermediarios, ya que en los meses estivales los propietarios suelen estar disponibles para recibir llamadas y enseñar las viviendas. En estas visitas es necesario tener muy presente las preferencias anteriormente mencionadas, además de las cláusulas del contrato.

Eleonora Minerva, de 23 años, cursa el Grado de Medicina, y eligió vivir en un piso de alquiler en Ciudad Jardín, porque “tienes mucha libertad y disfrutas de la experiencia si sabes entenderte con tus compañeros”. Por su parte, Alejandro estudia un Máster en Administración y Dirección de empresas, comparte piso y explica que el inmobiliario es “viejo”, por lo que “tener un buen casero que lo reponga es lo mejor que puede pasarte”.

Es frecuente que los padres de los estudiantes se decanten por las residencias, ya que para ellos sus hijos estarán seguros y comerá bien. Sin embargo, para Esther, madre de una estudiante de enfermería, un piso de estudiantes “les hace enfrentarse, por primera vez, a la convivencia con otras personas” lo que significa “regir unas normas de limpieza, los gastos comunitarios, además de saber administrar por sí solos el dinero y aprender a cocinar”.

 

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