Piden cárcel por atentar contra dos policías nacionales


Los hechos ocurrieron sobre las 20:50 horas del día 14 de julio de 2017, cuando los agentes que investigaban ventas de sustancias estupefacientes

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Agente de la Policía Nacional./Foto: LVC
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Agente de la Policía Nacional./Foto: LVC

La Fiscalía ha pedido una pena de nueve meses de prisión y multa de unos 900 euros para un varón acusado de un delito de atentado contra la autoridad y dos delitos leves de lesiones, supuestamente cometidos sobre dos agentes de la Policía Nacional al detenerle por quebrantar una orden de alejamiento sobre su pareja, con la que viajaba en un coche en la capital cordobesa.

Según recoge la calificación del Ministerio Público, a la que ha tenido acceso Europa Press, los hechos ocurrieron sobre las 20:50 horas del día 14 de julio de 2017, cuando los agentes que investigaban ventas de sustancias estupefacientes interceptaron el vehículo que conducía el procesado acompañado de una mujer.

Al respecto, los policías comprobaron que tenía una orden de prohibición vigente de acercamiento dictada por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer, una causa que se tramita en diligencias independientes, de manera que los agentes procedieron a su detención.

Sin embargo, durante el trayecto al vehículo policial, el acusado presuntamente propinó un fuerte empujón a uno de los agentes y salió corriendo, momento en el que los policías emprendieron su persecución hasta que pudo ser interceptado por el otro agente, si bien el procesado le dio otro empujón a dicho funcionario que cayó al suelo y continuó con la huida.

La persecución prosiguió hasta una calle cercana en la que el acusado fue alcanzado por el primer agente, que recibió numerosos puñetazos y patadas del hombre, cayendo los dos al suelo. Finalmente, el varón fue detenido con la colaboración del segundo agente.

Como consecuencia del altercado, el primer agente sufrió lesiones que solo han requerido para su curación la primera asistencia facultativa, sin posterior tratamiento, con erosiones en ambas rodillas y un hematoma en una mano, que tardaron en curar siete días. Mientras, el otro agente tuvo erosiones en un antebrazo y una rodilla, así como dolor en un hombro, que curaron con una sola asistencia en diez días.

En este caso, los policías reclaman la indemnización correspondiente, para uno de ellos, según el fiscal, un total de 315 euros y para el otro, unos 450 euros. Las cantidades se verán incrementadas con los intereses legales.