Amenazas que se hicieron virales

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Las del médico Jesús Candel es la última de una serie de amenazas que tuvieron gran eco en las redes sociales, algunas de las cuales tuvieron a Córdoba entre sus objetivos

En agosto de 2017, tras los terribles atentados que tuvieron lugar en Barcelona y Cambrils, una figura invadió las redes sociales. Se trataba del terrorista del Estado Islámico, Muhammad Yasin Ahram Pérez, quien dirigió sus amenazas hacia España y, en particular, con Córdoba en su punto de mira.
Las amenazas del terrorista saturaron las redes sociales y, rápidamente, del miedo se pasó a la chanza y las bromas fueron numerosas y ocurrentes. Y es que, entre los numerosos ejemplos de aquellos días, un usuario de Facebook aseguraba haber sido compañero suyo de clase y se dirige a él, en los siguientes términos: “Muhammad Yasin Ahram Pérez, qué te ha pasado pichita. En el colegio te conocían como “Pérez el Feo”. Y ahora subes un vídeo diciendo ” cositas muy raras” que si vas a conquistar Al-Andalus, que sí vamos a sufrir ¡Pérez, cambia de camello! Y pélate un poquito pichita que tienes una ‘jarta’ mala pinta y no te van a dejar entrar en Bodegas Campos (que eso si te gusta, y lo sabes)”.


Pasado el tiempo, Facebook y Youtube, están en el punto de mira del Juzgado de Instrucción número 6 de Córdoba, que investiga al doctor Jesús Candel, conocido por Spiriman, por presuntas injurias y calumnias al juez decano de Córdoba, Miguel Ángel Pareja. El tribunal ha exhortado a las dos plataformas digitales a que eliminen los vídeos que consten en estas en los que el investigado se dirija contra el juez decano, imponiendo además la prohibición al investigado de subir a estas plataformas cualquier otro vídeo de estas características. Asimismo, el Juzgado ha impuesto a Jesús Candel una fianza de 30.000 euros.
Esta medida surge casi a la vez que el propio Spiriman hacía público a través de sus perfiles en las redes sociales su intención de renunciar a la presidencia de la Asociación Justicia por la Sanidad.” Lo primero es mi familia y luego mi trabajo como médico con mis pacientes”, explica, porque “no doy para más y esta medida sobrepasa todo lo inimaginable”. Literalmente añade: “Estoy un poco hasta la polla de tanta hipocresía, pero sobre todo de tanta cobardía y conformismo por parte de todos vosotros”.
Spiriman también dirige un mensaje tanto al juez decano como a la juez que instruye su caso: “Y a esa jueza y su amiguito y jefe, el juez decano de Córdoba, sólo decirles que lo que han hecho lo pagarán porque los menores no se tocan”.

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