La Estación de Autobuses cumple 20 años


El edificio, obra del arquitecto gallego César Portela, fue reconocido con el Premio Nacional de Arquitectura en el año 1999

Hace hoy 20 años, el entonces presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, y el alcalde Rafael Merino inauguraban frente a la estación del AVE un edificio vanguardista que venía a poner fin a un largo periodo en el que los servicios discrecionales de transporte de viajeros estaban diseminados por el Paseo de la Victoria, la avenida de Cervantes o la de Medina Azahara. La estampa de los autobuses en las aceras de estas arterias y las decenas de pasajeros, muchos de ellos con voluminosos equipajes, componían una estampa que llegó a ser impropia de una ciudad que quería ser moderna y ofrecer servicios de calidad.

Fachada de la Estación de Autobuses.
Fachada de la Estación de Autobuses. /Foto: LVC

De este modo, la nueva Estación de Autobuses vino a paliar esta carencia con un edificio ubicado en una situación estratégica, frente a la estación de ferrocarriles, para favorecer lo que se llama intermodalidad en el transporte, además de estar en un lugar situado prácticamente en el límite del centro comercial de la ciudad, lo que facilita su acceso.
El edificio tiene una serie de singularidades. Una de ellas es la belleza del mismo, lo que le valió a su autor, el arquitecto gallego César Portela, la concesión del Premio Nacional de Arquitectura en 1999. En el transcurso de su construcción salieron a la luz unos restos arqueológico que, afortunadamente, no fueron destruidos como los inmediatos de Cercadilla, para los que ninguna administración pública mostró piedad alguna. Tanto en el patio central, como en el aparcamiento, se pueden admirar los restos de una casa mozárabe, la unión de dos acueductos o una mezquita construida con sillares romanos.
Otra de las singularidades es el juego de luces que logró Portela en su interior, donde es un espacio cubierto y abierto a la vez, debido a la aireación necesaria a causa de la circulación de los autobuses. El pasajero se siente en un espacio cerrado, pero con las abertura necesarias, tanto en los paramentos como en la parte superior, que permiten su ventilación permanente.
El edificio cuenta con esculturas de Equipo 57, así como con un mobiliario diseñado por este grupo de artistas, que se combinan con un jardín interior que refresca y da vida a esta estación de autobuses.