Cuando sí tocó la Lotería del Niño en la capital


Desde la creación del sorteo del Niño, en 1941 han sido varias las ocasiones en que la ciudad se ha visto beneficiada con premios importantes

Este año, como en muchos anteriores, los premios principales de la Lotería del Niño han pasado de largo sobre la capital cordobesa. Pero ha habido momentos en los que este sorteo extraordinario, que hace el papel de premio de consolación sobre el del 22 de diciembre, si ha alegrado la vida a muchos cordobeses.

Sorteo de la Lotería Nacional. niño
Sorteo de la Lotería Nacional. /Foto: LVC

No son muchas las veces que la fortuna se ha fijado en Córdoba en la Epifanía, ya que el Sorteo del Niño no cuenta con la antigüedad bicentenaria del de Navidad. La primera vez que se celebró fue en 1941 y desde entonces sólo ha distinguido a la capital con el primer premio en dos ocasiones: en 1964 y en 1997.
Como suele ocurrir, aquel primer premio de 1964 no pilló por sorpresa a los cordobeses, debido a que una cosa es el número consignado a la capital y otra es el número que se vende en la capital y ha sido adquirido en otro localidad. Esto fue lo que sucedió en 1957, cuando Juan Sarmiento, propietario de un bar en la barriada de los Olivos Borrachos, encargó a un amigo, Enrique Rodríguez, que era maquinista de la Renfe, que le adquiriera dos series en Madrid. Lo hizo en la popular administración de Doña Manolita, en la Gran Vía, y Sarmiento vendió 16 de los décimos del 35.031 en participaciones a cuatro pesetas, dos décimos se los quedó el maquinista y otros dos a José Lozano, un trabajador de la Electro Mecánicas.
En total se repartieron nada menos que ocho millones de pesetas de la época entre los vecinos de los Olivos Borrachos, la mayoría de ellos empleados ferroviarios o de la industria del cobre. Esta fabulosa inyección de dinero supuso un alivio para numerosas familias que, en mayor o menor cuantía, se vieron favorecidas por el Gordo de la Lotería del Niño.
Pero dos años antes se había repartido una cantidad mayor de dinero, en concreto 1,2 millones de pesetas del 3.811, que fue favorecido con el segundo premio. Fue la desaparecida administración de lotería de la calle Marqués del Boil la que repartió el premio, de los que seis décimos se vendieron entre los trabajadores del depósito de máquinas de Renfe en Cercadilla.
En la memoria de los cordobeses se mantiene fresco el recuerdo de aquel frío 5 de enero de 1997 en el que la administración de lotería número 10, regentada por Matilde Anguís, en la calle Antonio Maura, casi esquina con Costa Sol, repartió 240 millones de pesetas al vender una serie del 13.387 que se encargó de distribuir décimo a décimo un vendedor ambulante que recorría a diario los bares de Ciudad Jardín y de Gran Vía Parque. Aquel día, esta administración de lotería repartió también otros 60 millones de pesetas en premios menores, por lo que este barrio fue afortunado con una cantidad que rondó los 300 millones de pesetas.