El riesgo de asfixia por las uvas en menores de 5 años


El atragantamiento con comida en menores de 5 años es la tercera causa de asfixia, pudiendo ocasionar, incluso, la muerte

A pocos días de despedir el 2017 y a expensas de hacer las compras para la última cena del año, los padres de familia deberían tener en cuenta que es verídico el riesgo de asfixia y atragantamiento, en menores de cinco años, al comer uvas enteras. Así lo advierte, un año más, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).
Estrella Castro, directora del centro de salud de Occidente Azahara de Córdoba, afirma que el atragantamiento con comida en menores de cinco años es la tercera causa de asfixia, pudiendo ocasionar, incluso, la muerte. En los “mejores casos” puede desencadenar una neumonía, enfisema pulmonar o infecciones, resalta la doctora. Y es que esto se debe a “la inmadurez” del sistema deglutorio característico en los menores de cinco años, unido a que la musculutura de estos menores “aún es laxa”, explica la pediatra.

Los padres no deben dar uvas enteras a los menores de cinco años. Foto: LVC.
Los padres no deben dar uvas enteras a los menores de cinco años. Foto: LVC.

La uva es una fruta que, en forma y textura, posee “la capacidad de provocar la obstrucción en las vías respiratorias” de los menores, ya que “por su aspecto ovalado no se deshace mediante las glándulas salivares”, por esta razón resulta “tan peligroso”, explica la doctora. La médico de familia recomienda que los menores de cinco años ingieran uvas sin pepitas, ya sea de manera natural o en paquetes y latas ya preparadas previamente.
Las latas de uvas preparadas modifican la forma de la uva, cortándolas en varios trozos, quitándole la piel y las pepitas. Foto: LVC.
Las latas de uvas preparadas modifican la forma de la uva, cortándolas en varios trozos, quitándole la piel y las pepitas. Foto: LVC.

¿Qué hacer en caso de atragantamiento del menor?

El primer paso es que los familiares del menor en cuestión llamen, de manera “inmediata”, al servicio de emergencias. Los profesionales de emergencias sanitarias realizarán los mecanismos necesarios para facilitar la expulsión del alimento conocidos como Maniobra de Heimlich, o técnica de compresión abdominal, según explica la doctora.
Una vez lleguen al hospital se les derivará automáticamente al otorrinolaringólogo que se encuentre disponible en Urgencias en Nochevieja. Los profesionales de Otorrinolaringología valorarán qué hacer, si fibrolaringoscopia o practicar una auscultación pulmonar.Los especialistas deben “conocer la peculiaridad del problema del menor” y, a veces, “lo más acertado” suele ser hacerle una placa al menor en cuestión para reconocer dónde se encuentra el cuerpo extraño, explica la doctora.