Reconocen el compromiso de la enfermera que ayudó a Beatriz Jurado a dar a luz en su coche


El Colegio de Enfermería de Córdoba ha expresado este miércoles su reconocimiento al "compromiso ético profesional mostrado por la enfermera Isabel Berzosa Soler"

Beatriz Jurado. prepara
Beatriz Jurado. /Foto. LVC

El Colegio de Enfermería de Córdoba ha expresado este miércoles su reconocimiento al “compromiso ético profesional mostrado por la enfermera Isabel Berzosa Soler, por las labores de auxilio prestadas a la senadora cordobesa Beatriz Jurado (PP) y al hijo que acababa de dar a luz dentro del coche, antes de llegar al hospital”, el pasado 5 de noviembre.
A este respecto y en un comunicado, el vicepresidente de la corporación colegial, Enrique Castillo, ha señalado que “ejemplos de ayuda como la prestada por Berzosa sirven para dejar constancia de la verdadera dimensión de la profesión enfermera, porque el ejercicio de ésta no se desempeña únicamente en los centros sanitarios, sino que nuestra conciencia y nuestra ética como enfermeras y enfermeros nos lleva a actuar ante cualquier situación de urgencia”.
Precisamente, Isabel Berzosa salía de su turno en el quirófano del Hospital San Juan de Dios en la tarde del pasado 5 de noviembre cuando, circulando de camino a casa, a la altura de la Iglesia de Cristo Rey, encontró dos coches parados y no dudó en detenerse para ayudar. En el interior del primer vehículo se hallaba una mujer, la senadora Jurado, que tenía en su regazo al bebé que acababa de alumbrar en ese mismo instante asistida por su marido, el periodista Raúl Ramos.
Según el relato de la enfermera, lo primero que hizo fue “limpiarle las secreciones de la boca al bebé, que estaba caliente y se puso a llorar”, pues, le estimuló “los pies, comprobando así que reaccionaba, levantaba la cabeza y lloraba”.
La enfermera decidió que era mejor no cortar el cordón umbilical de inmediato y esperar a la llegada de la ambulancia, que ya no iba a tardar en llegar”, y durante esa espera Berzosa, que actualmente desarrolla su trabajo en el Hospital Universitario Reina Sofía, sostuvo el cordón umbilical, “notando el latido y el calor” y también cogió de la mano a la madre y le tomó el pulso, comprobando que “estaba taquicárdica por la situación, pero estaba bien a nivel hemodinámico”.
Enseguida llegó la ambulancia e Isabel Berzosa preparó a la senadora para subir en la silla de ruedas. Al día siguiente, recibió una llamada de agradecimiento de Beatriz Jurado y Raúl Ramos, y supo que todo había ido bien. Entonces, la enfermera pudo relajarse, pues no durmió “en toda la noche pensando en si podía haber hecho algo más”, aunque ha llegado a la conclusión de que ha vivido una aventura “estupenda y maravillosa”.
 

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