Fuerzan a la Junta a otra convocatoria de ayudas para guarderías


El nuevo plazo será del 1 al 15 de septiembre y facilitará la bonificación del precio de los servicios de atención socioeducativa y de comedor escolar"

La presión ejercida tanto por las propias escuelas infantiles como por las familias afectadas en toda Andalucía ha hecho que la Consejería de Educación abra de forma extraordinaria un plazo para la solicitud de ayudas para la escolarización de niños de cero a tres años en las guarderías. Se estima que en Córdoba puede haber 10.000 familias afectadas por el Decreto que cambia los baremos y deja sin ayuda a muchos padres para esta escolarización que si bien no es obligatoria sí es fundamental para facilitar la conciliación laboral y familiar.

Imagen de una guardería. guarderías
Imagen de una guardería. /Foto. LVC

Este nuevo plazo estará abierto del 1 al 15 de septiembre y su objeto es “fomentar la escolarización de los niños menores de tres años en los centros educativos exclusivos de primer ciclo de educación infantil mediante la bonificación del precio de los servicios de atención socioeducativa y de comedor escolar”. Los beneficiarios de estas ayudas “serán el representante o los representantes legales de los niños menores de tres años que formalicen la matrícula para el curso escolar correspondiente en centros educativos exclusivos de primer ciclo de educación infantil adheridos al Programa de ayuda, siempre que la renta anual de la unidad familiar no supere los límites de ingresos que se establezcan o estén dentro de los supuestos establecidos para una bonificación del 100 por cien”, como señala la Consejería de Educación en la convocatoria.
Ya el Partido Popular calificó de “decretazo” el cambio en los criterios para la concesión de estas ayudas, lo que ha supuesto “un hachazo para las clases medias trabajadoras”, según la senadora Beatriz Jurado. En su opinión, estas escuelas infantiles “están viendo cómo baja el numero de matrículas” porque las familias están buscando fórmulas alternativas al no poder hacer frente al precio de las guarderías, lo que supone “un retroceso, un mazazo a la conciliación y un maltrato a la escuela infantil”.