Comer frutas y verduras nunca ha sido tan divertido


El obrador de ingredientes naturales Tartasana propone talleres para que los pequeños aprendan a cocinar platos con frutas y verduras de forma divertida

Tartasana es un obrador donde se elaboran dulces con ingredientes naturales y dejando de lado a aquellos productos alérgicos que pueden llegar a dañar la salud de los clientes. Así, la mayoría de los alimentos que utilizan para elaborar sus platos son integrales y ecológicos. Su creadora, Violeta Villegas, cuenta que la idea surgió, después de llevar un tiempo en paro. Cansada de no encontrar trabajo, y basándose en la “gran pasión” que siente por la cocina, comenzó a elaborar tartas para su familia. Su círculo más cercano, cada vez que le pedían que realizase estos deliciosos manjares, le pedían que no llevaran mantequilla, azúcar, ni trigo. Es aquí, donde se dió cuenta de que no había nadie que atendiera a este tipo de clientes, y, así, surgió Tartasana.

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Talleres de cocina para niños Tartasana. /Foto: LVC

Violeta, además, no se guarda sus dotes culinarias para ella sola, sino que las comparte con los más pequeños, sobretodo, en verano “que es cuando los niños tienen más tiempo libre”. Así, de forma paralela al obrador se le ocurrió la idea de organizar talleres en el local de Tartasana, en la calle Santa María de Gracia, 17, para los más pequeños. A su vez, también realiza estas actividades en colegios, asociaciones y cualquier lugar donde se solicite su participación.
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Talleres de cocina para niños Tartasana. /Foto: LVC

Es cierto que cuando más talleres se realizan es en periodo de vacaciones, como verano, Navidad y Semana Santa. Sin embargo, también aprovecha los fines de semana y festivos. De media, son un máximo de 10 niños y un mínimo de 4 en el local. “Si los hago fuera del local pueden llegar a 15”, explica Violeta. Los pequeños, así, aprenden a relacionarse con la comida y la cocina. “Les doy a probar muchos productos y les doy la opción de que trabajen con los que más les apetece”, aclara. Las recetas son a base de frutas y verduras que son las que más les cuesta comer cuando están en sus casas.         
Cuenta que todos los niños “salen muy contentos porque se llevan a casa lo que han elaborado con sus propias manos y con lo que ellos han decidido usar”. Muchos padres y madres “se sorprenden de que sus hijos empleen productos que en casa no suelen comerse”. Tanto es así, que “la mayoría repite”. Es más, hay alumnos que, incluso, “le piden cosas nuevas porque ya dominan lo básico”. Violeta dice le gusta mucho ver como comparten, “no sólo los utensilios o los ingredientes, sino también sus gustos”, y  “cómo se animan unos a otros a probar cosas y se ayudan aunque no se conozcan de antes”. Todo aquel que desee participar en los talleres de Tartasana podrá ponerse en contacto con Violeta a través de su web o asistiendo al local.