Trasplantados se “revelan”: no queremos “burbujas” ni “sobreprotección”


José López Rivas tras un trasplante: “desde un principio se nos intenta meter dentro de una burbuja, tanto los médicos como nosotros mismos, esa es la sobreprotección que intentamos eliminar"

El pasado 17 de junio, un grupo de ciclistas salió de la sede de la Organización Nacional de Trasplantes (Madrid) y llegaron cinco días mas tarde a Málaga, pedaleando tras una loable iniciativa: Fit for Life “entrenados para la vida” que busca mejorar la calidad de vida de las personas trasplantadas.  En su recorrido hacia Madrid, tres días después del comienzo de la carrera, al finalizar la cuarta etapa, un grupo de estos ciclistas visitó el Hospital Universitario Reina Sofía y dieron testimonio a pacientes en esa misma situación, animándoles a llevar un estilo de vida saludable y deportivo. El lugar de visita no fue escogido al azar, ya que nuestro hospital es puntero en España por eso fue una buena ocasión que no dejaron escapar para mantener vivo el mensaje del “Sí, a la donación de órganos”.
Hoy en la Voz hablamos con José López Rivas, miembro del comité de los XXI Juegos Málaga y presidente del club deportivo Trasplante Andaluz. Un hombre que recibió un trasplante de hígado hace 10 años y pensó que iba a llevar una vida muy limitada, pero ahora sabe que “no hay nada que no pueda hacer”. “No sabía ni si iba a poder conducir y ahora he ido de Madrid a Málaga en bicicleta”, nos cuenta. “A nosotros desde un principio se nos intenta meter dentro de una burbuja, tanto los médicos como nosotros mismos”, esa es la sobreprotección que se intenta eliminar con todas estas iniciativas.
trasplantados ciclitasLópez Rivas, nos explica que antes del trasplante se viven momentos difíciles, “la espera es un mar de dudas y es muy duro tanto como para el paciente como para la gente que le rodea”. No obstante resume su experiencia en decir que “hay que tomarse cada trasplante como una segunda oportunidad, somos muy afortunados y estamos muy agradecidos”.
Los participantes de esta carrera, quieren demostrar que conviven con un trasplante de órgano que lógicamente te condiciona para ciertas cosas pero que por poner un ejemplo no les ha impedido recorrer esos 594 km de distancia que separan Madrid de Málaga. Es más, la práctica de deporte, puede ayudarles a contrarrestar los problemas cardiovasculares que puede acarrearles la medicación que tienen que tomar de por vida e insisten en que “el ejercicio y la vida sana es la mejor cura”.
El domingo 25 comenzaron los juegos mundiales de los trasplantados en Málaga que finalizan hoy. En ellos, se reúnen personas que han recibido un trasplante de 52 países que quieren también trabajar en esta línea y apoyar este tipo de iniciativas para normalizar la vida de los trasplantados y a la vez, seguir inculcando en la sociedad la importancia de la donación de órganos. Toda ayuda es poca y todo esfuerzo e iniciativa se agradece para fomentar la donación y agradecer lo que han hecho a esas personas y a esas familias donantes que han logrado mantener viva a tanta gente.