"Un Fifty-Fifty, por favor"


La bebida cordobesa, conocida popularmente como Fitifiti, compuesta por un 50% de vino blanco fino y un 50% de vino dulce, recupera su esplendor en La Uva

Taberna La Uva. /Foto: LVC Fifty-Fifty
Taberna La Uva. /Foto: LVC

El Fifty-Fifty o más popularmente conocido como el Fitifiti es considerada como una de las bebidas netamente cordobesas. Este coctel compuesto por un 50 por ciento de vino blanco y un 50 por ciento de vino dulce, a poder ser Pedro Ximénez, ha hecho las delicias de los cordobeses desde hace más de un siglo. Una copa de Fitifiti acompañada de una tapa de tortilla, flamenquín o salmorejo constituye uno de los manjares más característicos de la cultura cordobesa. Y es que en esta ciudad el estereotipo, se convierte en seña de identidad y pierde las connotaciones negativas para mostrase ante el visitante y al autóctono como escaparate de las delicias gastronómicas de Córdoba y su provincia.
Taberna la Uva. /Foto: LVC Fifty-Fifty
Taberna la Uva. /Foto: LVC

Sin duda, si había un sitio en esta ciudad en el que la popularidad del Fitifiti se había convertido en seña de identidad es la taberna La Uva, situada al final de la calle Judería esquina con la calle Manríquez. Parece ser que, de nuevo, los factores se unen para formar una simbiosis que mezcla la tradición gastronómica, el espíritu tabernero intrínseco a la cultura popular, y un entorno que acompaña: el de la Judería y la Mezquita-Catedral. Con estos puntos de partida resurge de sus cenizas la taberna La Uva. Este lugar se inauguró a mediados de los años 30, en una Córdoba en blanco y negro en la que los tonos sepia decoraban las paredes de este tipo de establecimientos. Sin embargo, a pesar de su popularidad a medida que avanzaba el tiempo fue perdiendo su encanto.
Taberna La Uva. /Foto: Fifty-Fifty
Taberna La Uva. /Foto: LVC

Ahora, ya con la imagen en súper color, la taberna La Uva recupera su esplendor de la mano de dos jóvenes que, conocedores de la tradición de esta tierra y de la popularidad que, en su tiempo, tuvo este negocio, han echado la vista atrás para devolver al entorno de la Judería uno de sus lugares emblemáticos y situarlo en el futuro de esta ciudad. Una de sus propietarias, Rocío Jiménez, ha explicado que “desde que pasábamos por aquí estábamos enamorados de esta esquina y sabíamos que si cogíamos el negocio teníamos que seguir con la tradición que, en el fondo, es lo que está buscando la gente”.
Por supuesto, desde la Uva esperan “como locos” la llegada de la Santa Santa, los Patios y otras fiestas cordobesas porque quieren convertirse en lugar de acogida de aquellos que buscan desesperadamente llenar el gaznate con las delicias de esta tierra, entre ellas, obviamente, el Fitifiti que seguirá siendo protagonista del local. Eso sí, según Jiménez, “con un toque especial, ya que el porcentaje de este elixir cordobés no es exactamente el 50/50, pero claro ese secreto nos lo guardamos”.

2 Comentarios

  1. Antes había bebidas muy parecidas, habla el artículo de bebida netamente cordobesas y me parece que es una barbaridad, yo la considero un snobismo, sin que por ello haya que renunciar a él. Había en la calle Reyes Católicos una bodega que se llamó de Toledo Moraleda, y ponían una bebida que llamaban “ligao” y que consistía, en la mitad de vino blanco y mitad de Málaga. En la Taberna La Mezquita, también servían otra que se llamaba mitad y mitad, y seguía la misma tónica, mitad de blanco y mitad de dulce. Así que la bebida netamente cordobesa tiene antepasados selectos. Ah, y la UVA es una taberna moderna, la puso “el Gallego”, marido de la lechera de la calle Manríquez, a mitad del siglo XX. El matrimonio vivía en Medina y Corella 4.

  2. Perdón. Se me olvidaba, con coñac y anís había otra, mezclando los dos licores y se llamaba “sol y sombra”. Todos los nombres citados son más de nuestro idioma que el nombre en inglés de mitad y mitad.

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