El grupo Cabezas Romero, ejemplo de solidaridad


El grupo hostelero cordobés renueva su convenio de colaboración con Cáritas a los que aporta los beneficios obtenidos por el reciclaje de aceite

El grupo Cabezas Romero, compuesto por los restaurantes Casa Pepe de la Judería, Casa Rubio, Casa Caravasor de Qurtuba y Taberna Número 10, ha renovado su convenio de colaboración con la organización humanitaria Cáritas Diocesana. A través de esta firma el grupo hostelero cordobés se compromete a aportar a Cáritas todos los beneficios obtenidos con el reciclaje del aceite usado que posteriormente se convierte en biocarburante. El gerente de este grupo empresarial, Miguel Cabezas, ha explicado que “sus empresas han sido las primeras en aportar el 100 por cien de estos beneficios desde el año 2015″. Desde la firma del primer convenio ya se han recogido 26.700 kilos de aceite, lo que supone un beneficio de 14.700 euros destinos integramente a Cáritas para que estos desarrollen sus proyectos”.

Firma del convenio de colaboración entre Cáritas y Cabezas Romero. /Foto: LVC
Firma del convenio de colaboración entre Cáritas y Cabezas Romero. /Foto: LVC

Por su parte, la directora de Cáritas de Córdoba, Dolores Vallecillo ha querido agradecer la labor que realiza este grupo empresarial. “Si no fuese porque contamos con instituciones, empresas y personas que colaboran con nosotros por mucho interés que tengamos no podríamos hacer nada”, ha explicado Vallecillo. Entre las principales labores que realiza Cáritas en la ciudad, la directora ha destacado las relacionadas con la reinserción en el mundo laboral, “que es como la persona dignifica su vida y puede sacar adelante a su familia”.
Este reciclaje no sería posible sin la colaboración de la empresa gestora de aceite vegetal usado Ecoil. Estos son los encargados de “recoger en los establecimientos el aceite utilizado en las cocinas y transformarlo en biocarburante para después comercializarlo y entregar los beneficios a Cáritas”, ha explicado su gerente, Iván Barbero.
Éste convenio no es la única muestra de solidaridad y implicación social que tiene el grupo empresarial Cabezas Romero. Según ha aclarado Cabezas, “participamos, también, en los proyectos de inserción laboral a  personas de exclusión social”. En concreto, desde 2015 han realizado prácticas en sus empresas ocho personas y, ahora, en 2017 entrarán dos personas más. Además, colaboran con el taller de cocina de las abuelas en el parque Figueroa y todos los beneficios obtenidos por este taller son destinados a Cáritas de la parroquia de la Asunción.