El día en el que la Suerte se escribe con mayúsculas


Miles de cordobeses comparten su café y tostada con el décimo de lotería, esperando que la suerte esté de su lado en la mañana de este lunes 22 de diciembre

José Fernández muestra su décimo. /Foto: LVC suerte
José Fernández muestra su décimo. /Foto: LVC

El día podría empezar como cualquier otro, el despertador suena, el café comienza a prepararse en la cocina y una buena ducha antes de salir a trabajar. Las prisas son las mismas que las de cualquier otra mañana, incluso el mismo vecino, que te da los buenos días, y el mismo retraso en el autobús. Sin embargo, hay algo que sí que ha cambiado con respecto al día anterior, una pequeña sonrisa que se asoma en la comisura de aquellos que han dormido toda la noche soñando lo que les pasaría si les toca El Gordo. Así, es, esta mañana miles de cordobeses han estado atentos a los medios de comunicación y redes sociales, esperando que los niños del Colegio San Ildefonso, en Madrid, recitasen, con suerte y como sólo ellos saben hacerlo, el número del décimo o la papeleta que han adquirido meses, días o, incluso, horas antes.
La elección del número, por lo que muchos han confirmado, “es muy importante”. Manuel Sigüenza cuenta que siempre coge la fecha de la boda de sus padres, el 13384, 13 de abril de 1984. “Es algo que ellos hacían y yo he seguido la tradición, como todavía no estoy casado, seguramente cuando me case escogeré mi fecha, aunque es complicado cuadrarlo, ellos tuvieron esa suerte”, ha explicado.
Pareja enseña una foto de su décimo. /Foto: LVC suerte
Pareja enseña una foto de su décimo. /Foto: LVC

La melodía durante toda la mañana ha sido la misma en todos los bares. En todas las mesas se repite la misma imagen: un café, o zumo en su defecto; una tostada, o dulce, y, por supuesto, el décimo con la cifra soñada. Antonio Gómez es propietario de uno de los establecimientos de esta zona, en el barrio cordobés de Ciudad Jardín. Gómez cuenta que desde las 07:00, que abre el bar, “los clientes ya me estaban pidiendo que pusiera la televisión, aunque todavía no había empezado”. A esto, ha añadido, “a mi lo que más me gusta es cuando la gente de los comercios cercanos se acercan corriendo a ver cómo va la cosa, ellos tienen radios y móviles pero me dicen que no es lo mismo verlo por televisión”. Con una sonrisa y parte de su mirada puesta en el décimo que tiene sobre el mostrador Antonio continúa poniendo cafés a los clientes.
Muy cerca de ese lugar, también, se respiran aires de fiesta, aunque no haya nada que celebrar. Parece ser que este día está marcado en el calendario de los cordobeses y, toque o no toque, todos se sienten afortunados. En el bar Casa Pepe el del Cortijo, su dueño, José Fernández, afirma, bromeando, que “si le toca lo primero que hace es cerrar el bar”. En el mismo sitio, otra de las clientes afirma que “llevo toda la mañana con un nervio en el estomago, no se si eso será una señal”.
Clientes del bar Casa Millán muestran su décimo. /Foto: LVC
Clientes del bar Casa Millán muestran su décimo. /Foto: LVC

Una pareja, también con tostada y café en mano, dicen no llevar el décimo, ya que lo comparten con más amigos, eso sí, la foto en el móvil demuestra que también son dueños del mismo y esperan que “si toca podamos tener en nuestras manos el boleto real”. El objetivo de esta pareja, si consiguen llevarse un “buen pellizco”, será “viajar mucho”.
Desde luego, lo que está claro es que la lotería se vive en todos los barrios igual. Precisamente, en la zona de San Lorenzo el bar Casa Millán acoge a muchos vecinos que todas las mañanas del día 22 de diciembre se reúnen allí, con copa de anís incluida, esperando que la suerte les acompañe. “Este bar es como la casa de todos los del barrio”, además la Navidad aquí se vive con mucha intensidad, la tarde de nochebuena, por ejemplo, “no cabe un alma”.
Sea como sea, con suerte o sin suerte, con premio o sin premio, distintos escenarios, distintas épocas y con una sociedad bien distinta a la que fue testigo del primer número que entonó un pequeño de San Ildefonso, la tradición de la lotería de El Gordo no cambia.