¿Y este pastor dónde lo pongo en el Belén?


Rafael Barón abre las puerta de su casa en la calle Pastora para darnos las claves de cómo hacer un buen Belén para esta Navidad

A pesar del adelanto comercial de la Navidad si hay una fecha clave para estas fiestas es la del día 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción de María. Para cientos de familias este día está considerado como el comienzo de la Navidad. El motivo principal es que se convierte en una ocasión perfecta, por ser fiesta, para reunir a la familia y decorar la casa con motivos navideños. Lo más tradicional: montar un buen Belén. Precisamente si alguien en Córdoba sabe cómo llevar a cabo este difícil y, a la vez, fácil proceso es Rafael Barón, que cada año demuestra su maestría en el Belén que pone en su propia casa (calle Pastora, 2).

Rafa Barón trabaja en su Belén. /Foto: LVC
Rafa Barón trabaja en su Belén. /Foto: LVC

De esta forma, Barón ha explicado que lo primero que hay que hacer es tener en cuenta tres factores fundamentales a la hora de hacer un Belén: “qué estilo le vas a dar, con qué figuras vas a contar y el espacio donde lo vas a poner”. Así, en lo que refiere al estilo, Barón ha aclarado que “los belenes se pueden dividir en tres: los históricos o hebreos, que son aquellos que intentan asemejarse a la época del nacimiento de Jesús; el Belén popular, que suele adaptarse a la peculiaridad de la zona de donde sea la figura, por ejemplo en España están desde los belenes murcianos, madrileños, andaluces, la escuela catalana o incluso la escuela vasca; y, también, están los belenes históricos, desde de los barrocos de talla completa hasta las imágenes que vienen de Nápoles, que son figuras vestidas,
Así mismo, Barón ha destacado que, también, “hay que tener en cuenta si lo queremos hacer en un espacio cerrado, tipo diorama, o un espacio abierto en el que no tenga solamente un celaje. Aunque parezca una tontería el tener un fondo que haga de cielo, ya sea un cuadro, una tela o un papel pintado va a ganar mucho en el montaje”. No se puede dejar atrás “la maña, la experiencia y la técnica que son muy importantes”, ha expresado.
Rafa Barón trabaja en su Belén. /Foto: LVC
Rafa Barón trabaja en su Belén. /Foto: LVC

En cuanto a las personas que participen a la hora de realizar el Belén, “debe haber una mente pensante, si es un Belén popular yo recomiendo que acudan toda la familia”, ha dicho. En Córdoba, por ejemplo, “era tradición subir a la sierra a coger las piñas, el musgo, el verde, trozos de corcho y montar en tu casa un Belén tradicional”. Por otro lado, “en un Belén más elaborado, aunque es buena la participación de toda la familia durante el montaje, en lo que refiere a la construcción debe hacerla sólo una persona que tenga técnica, yo a mis hijos les intento meter el gusanillo”.
Es verdad que no hay reglas a la hora de realizar un Belén, pero “lo normal es que se quiera plasmar algún pasaje evangélico como la anunciación, o la huída a Egipto. También se puede añadir alguna escena cotidiana que se podría vivir en aquella época, una taberna, una familia cenando”. Además, Barón ha destacado que “hay que tener en cuenta que los belenes eran una forma de evangelizar y muchas de las piezas y de las imágenes que se ponen simbolizan cosas que hoy se han perdido, por ejemplo, montar el árbol de la vida con Adán y Eva, que se montaba en los belenes antiguos, la gente se extrañaría hoy en día”.
Pieza del Belén de Rafa Barón. /Foto: LVC
Pieza del Belén de Rafa Barón. /Foto: LVC

Cuidado con los detalles. Según Barón, cada uno puede hacer el Belén como quiera “pero lo que más me chirría son las proporciones, en las que se construyen unas casas muy pequeñas para unas figuras enormes. Antiguamente esto tenía su razón de ser, las imágenes principales -María, San José y el niño- se ponían más grandes. Pero en este caso, ves un pastor que es incapaz de pasar por la puerta, esos errores hay que intentar evitarlos”. Por otro lado, ha proseguido, “si tú montas un Belén de un estilo la construcción no la puedes hacer de otro tipo, no puedes tener las figuras hebreas y construir la ermita de tu pueblo, por ejemplo”. Además, otro de los aspectos que casi que molestan es cuando alguien le pregunta “que dónde he puesto el ‘caganer‘, cuando esto aquí no tiene nada de tradicional”. En cambio, “en Córdoba es muy típico utilizar tipos de montes, tenemos muy buena imaginería y también la representación de los evangelios”, ha concluído.

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