No guarden el bañador, el veranillo de San Miguel se alarga


Los escaparates de los comercios se debaten entre la decoración y artículos propios del invierno y la permanencia de prendas y complementos más veraniegos

Nos encontramos en pleno veranillo de San Miguel, un periodo climático que se da durante las primeras jornadas de otoño y que este año, en Córdoba, parece que se va a extender al menos hasta mediados de octubre, por lo que es de esperar que algunos cordobeses sigan pensando en escaparse a la playa en los próximos días. Se trata de un episodio atmosférico de carácter anual que provoca que el termómetro ascienda a grados que están por encima de los valores habituales en esta época, para luego recuperar la bajada progresiva de temperatura típica de la estación recién estrenada, el otoño, que comenzó el pasado día 22.
Normalmente este periodo, en el que se vuelve a hacer notar el calor, dura alrededor de una semana y suele comenzar unos días antes al 29 de se septiembre, fecha en que se celebra el santo de San Miguel, de ahí su nombre. Sin embargo, según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), los cordobeses vamos a tener que soportar temperaturas por encima de los 30 grados, llegando incluso a los 35 grados, durante varios días más, a lo largo de la próxima semana.

fuente Cruz Conde
Un hombre se refresca en una de las fuentes de Cruz Conde / Foto: LVC

Ante esta situación, algunos comercios de Córdoba se resisten aún a retirar ciertas prendas y complementos típicos del verano de sus escaparates. Esta imagen contrasta esperpénticamente con la de otros establecimientos y grandes almacenes comerciales que cuentan ya con adornos navideños. “Es increíble que vaya a comprar un pantalón corto y me encuentre los percheros con guirnaldas de Navidad y chaquetones de pelo, ya sólo falta que las dejen puestas de un año para otro”, manifiesta Marcos Rodríguez, un joven estudiante. Por su parte, Amalia González, natural de Valencia y que lleva cinco años viviendo en Córdoba, se muestra “molesta” por la perseverancia del calor por estas tierras, y no se explica “cómo algunos supermercados muestran ya en sus expositores turrones y mantecados”.
El veranillo de San Miguel también suele ser conocido como el veranillo del membrillo, ya que esta fruta suele terminar su maduración en los primeros días del otoño.