SATSE reclama mayor agilidad y contundencia a las administraciones ante las agresiones a sanitarios


El Sindicato de Enfermería lamenta que el último informe oficial sobre agresiones sea de 2017-2018 y que no se conozca la realidad actual cuando la organización viene constatando un repunte de casos

Enfermera./Foto: Satse
Enfermera./Foto: Satse
Enfermera./Foto: SATSE
Enfermera./Foto: SATSE

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha reclamado al Ministerio de Sanidad y a las consejerías de Salud de las comunidades autónomas que agilicen la recopilación de datos sobre agresiones a profesionales sanitarios porque “no es razonable que el último informe presentado ahora sea de 2017-2018 y no se conozca oficialmente la realidad actual” cuando la organización viene constatando un repunte de casos después del periodo de emergencia sanitaria por el COVID-19.

En el informe del Ministerio de Sanidad trasladado hace escasos días a SATSE se constata un aumento en el número de denuncias de profesionales sanitarios tras ser agredidos verbal o físicamente entre 2017 y 2018. En concreto, en 2017 se registraron un total de 8.326 notificaciones, lo que supone una tasa global de 15,39 agresiones por cada 1.000 profesionales, y en 2018, 9.506 notificaciones, lo que supone una tasa de 17,17 agresiones por cada 1.000 profesionales del SNS. El perfil del profesional agredido es en su mayoría mujer, entre los 35 y los 55 años, y perteneciente a personal de enfermería y médico.

“No es de recibo que aún no conozcamos lo acontecido en 2019 y, sobre todo, en 2020, de cara a poder adoptar las actuaciones necesarias para acabar con un grave problema que afecta a ocho de cada diez enfermeras y enfermeros, según ellas y ellos mismos reconocen en encuestas realizadas al respecto”, apuntan desde la organización sindical.

A tenor de las denuncias que viene recibiendo los últimos meses, el Sindicato estima que las agresiones volvieron a aflorar tras el periodo de emergencia sanitaria por el Covid-19, siendo otra vez muy frecuentes los episodios de violencia verbal, como insultos o amenazas, y también los de carácter físico, como empujones o golpes.

Para SATSE, la solución a este grave problema pasa por aprobar una norma estatal que implique y obligue a todas las administraciones públicas sanitarias, así como a la sanidad privada y concertada, a adoptar todas las medidas y actuaciones necesarias a nivel preventivo y de actuación en defensa del profesional tras ser agredido.