El SAS selecciona el mejor tratamiento en pacientes con diabetes tipo 2


El documento, elaborado por la Subdirección de Prestaciones con la Dirección del Plan Integral de Diabetes y las Sociedades Científicas, recomienda mantener hábitos de vida saludables como clave

Instrumentos para diabéticos. /Foto: LVC diabetes
Instrumentos para diabéticos. /Foto: LVC
Instrumentos para diabéticos. /Foto: LVC
Instrumentos para diabéticos. /Foto: LVC

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha elaborado un documento para ayudar a seleccionar el mejor tratamiento en pacientes con diabetes tipo 2. El documento, elaborado por la Subdirección de Prestaciones con la Dirección del Plan Integral de Diabetes y las Sociedades Científicas, recoge ‘Recomendaciones para la selección del tratamiento farmacológico en diabetes mellitus tipo 2’, con el objetivo de ayudar a los profesionales sanitarios en la toma de decisiones sobre el manejo terapéutico en estos pacientes y la elección del mejor tratamiento en función del perfil de cada usuario. Además, recomienda mantener hábitos de vida saludables como clave en el tratamiento.

El documento, que ha contado con la colaboración de las sociedades científicas (SAC, Sademi, Saedyn, SAFAP, SAFH, SAMFyC, SAN y SEMERGEN), plantea recomendaciones generales en la atención a pacientes con diabetes mellitus tipo 2, destacando la importancia de mantener una dieta saludable, actividad física, evitar el consumo de sustancias tóxicas y del tabaco, manejo adecuado del estrés/ansiedad y conseguir un mejor descanso. La modificación de hábitos de vida mejora el control glucémico, la sensibilidad a la insulina, la ralentización de la enfermedad y el abordaje de los factores de riesgo cardiovascular.

Se recomienda que el abordaje de los pacientes con diabetes mellitus tipo 2 sea integral y no centrarse únicamente en el control glucémico.

Tal y como señala el documento, la metformina es el fármaco de primera elección en el paciente con diabetes mellitus tipo 2 (siempre que el paciente la tolere y no esté contraindicada) debido a las amplias evidencias que hay sobre su eficacia terapéutica, disminución del peso, bajo riesgo de hipoglucemias, experiencia de uso y coste reducido.  

Además, se insiste en la importancia de alcanzar los objetivos de control glucémico de forma precoz tras el diagnóstico, lo que reduce el riesgo de complicaciones microvasculares por lo que, en general, se debe intensificar el tratamiento en estos pacientes para alcanzar los objetivos de HbA1c en los 3-6 meses iniciales. 

A este respecto es necesario individualizar los objetivos de control glucémico y del tratamiento farmacológico, lo que implica tener en cuenta aspectos como: edad y expectativas de vida, preferencias y valores del paciente, habilidad para manejar la medicación/existencia de una red social de soporte adecuada, carga de enfermedad y tratamiento (patologías y tratamientos concomitantes), objetivos del tratamiento, perfil de reacciones adversas de los medicamentos utilizados, riesgo de sufrir hipoglucemias y gravedad de sus consecuencias, problemas de peso, función renal, riesgo cardiovascular… 

Igualmente, se recomienda que todos los pacientes se beneficien de un programa formal de educación diabetológica, incluso los pacientes con larga evolución de la enfermedad.